jueves, 31 de octubre de 2013

La No Recomendación: Only God Forgives (Solo Dios Perdona)

La verdad es que por lo que estoy viendo desde hace tiempo por las redes sociales, siento que estoy sola con mi opinión sobre Only God Forgives. ¿Seré rara? ¿Qué me pasa? Porque la película me aburrió soberanamente, y me pareció bastante tonta. La otra verdad es que Drive, que también amó todo el mundo, tampoco me gustó. Quizá simplemente es que no me llevo bien con Winding Refn. 

Only God forgives es mucho más onírica que Drive, más abstracta. Y visualmente, está todavía más trabajada. Y, es, bastante mejor en ese aspecto. Decir que Only God forgives no tiene buenas imágenes es una tontería. Porque las tiene: tiene planos maravillosos, geniales. Pero para mí, ahí acaba todo. Tiene un buen envoltorio, pero ya está.

Por supuesto, me gustan las películas que impactan visualmente. Pero necesito algo más. Cuando llevaba un rato de esta película, pensé que las películas de hora y media a veces podían ser más largas que las películas de tres horas; y que las películas asiáticas deberían hacerlas los asiáticos, les salga a ellos bien o mal, pero es su terreno. Y pensaba: jo, cómo mola este plano. Pero cuando tras un rato, lo único que te dice una película es, de vez en cuando, que tal imagen es chula, algo falla. Pensé, al acabar, después de una hora y media que pareció interminable, que se podría hacer un vídeo chulísimo con esta película. Un vídeo de unos 5-7 minutos, con una buena elección de música. Y en ese vídeo, poner las imágenes más guays de la cinta. Y hubiera amado ese vídeo. Porque hubieran sido unos minutos de imágenes para flipar. Nada de historia, nada de diálogos, nada de orden. Simplemente la música y esas imágenes. Hubiera visto ese vídeo mil veces. Pero como película, para mí, es un desastre.

Los planos son guays, pero no me dicen absolutamente nada. Y me dice menos todavía Ryan Gosling, que ha llevado la inexpresividad al extremo en esta ocasión. Da igual que maten a su hermano, que se prepare para luchar en una pelea, que tenga un ojo morado, que su madre le diga barbaridades, que le hagan un baile sexy... él se pasea toda la película con la misma cara, que parece decir: puedo no ser muy espabilado, pero soy el mejor jugando a fútbol; me han dado una beca para jugar en la universidad. 

Sé que son películas que no tienen nada que ver, pero cuando hablé de Stoker, defendí la película por su aspecto visual. Dije que en manos de otro, podría haber sido un telefilm, pero que gracias a la mano de Park Chan-wook y el estilo visual, era genial. Y que de eso se trataba el cine, de aprovechar los recursos audiovisuales. ¿Por qué, entonces, critico  Only God forgives, si visualmente mola? Por lo que ya he comentado: no me dice absolutamente nada. Stoker me transmitía cosas en cada escena: no por la historia, sino porque los recursos utilizados (sonido, montaje...) y la manera en la que estaba rodada, me fascinaba y me hacía sentir cosas. En definitiva: me gusta Stoker por la manera en la que está contada. Y sinceramente, creo que Only God forgives no tiene nada que contar. Tengo la sensación de que se podrían quitar escenas enteras, o desordenar muchas (excepto las que afectan a la mínima trama argumental), y daría igual. Porque lo importante no es que haya algo que contar. Lo importante es la forma, pero detrás de la forma, lo que hay es una excusa para poder llevar esa forma a la pantalla. 

Igual soy yo la rara. Hay muchísima gente que está fascinada con esta película. Entiendo que alguien la adore si consigue entrar dentro. Yo no lo logré, y a los diez minutos de verla, solo recordaba alguna imagen suelta, los colores, y la inexpresividad de Ryan Gosling. Pero si encontráis un vídeo sobre la película como el que he descrito, me encantaría verlo.  

jueves, 3 de octubre de 2013

Momentos: La última noche (25th hour)

Seguramente, los que hayan visto la película, sabrán antes de mirar qué escena he escogido. No es que la película no tenga más de una gran escena. Las tiene, es una película bastante genial, y tiene sus grandes momentos. Pero quizá hay uno que se meta más en el recuerdo, que impacte más en el momento en el que la ves por primera vez. Sabes que, cuando acabes de ver la película, la buscarás para volverla a ver. 

No es ningún spoiler, y no os voy a contar nada de la película, así que podéis verla sin miedo. Os lo recomiendo. Estoy segura que hasta los más tranquilos y pacíficos alguna vez se han sentido así. Alguna vez habéis salido fuera y habéis odiado absolutamente todo y a todos. Todos nos cabreamos alguna vez. O en momentos determinados, hay cosas que pueden llegar a encabronarnos mucho. Y, de vez en cuando, lo que más nos cabrea, lo que menos soportamos, es a nosotros mismos.

Os la dejo en inglés y en español. La dejaría solo en VOSE, pero no encontré subtítulos y por si alguien no controla mucho el inglés, pues la tiene en castellano también. Disfrutad de este poco típico retrato de Nueva York, lejos de la imagen idílica que nos llega desde el cine. Aunque eso no significa que vayamos a dejar de amarla.





No puedo acabar la entrada sin decir nada de Edward Norton. Es muy grande. ¿Os acordáis de esa época en la que se puso de moda y nos dejó enormes actuaciones (como esta) en buenas películas? Ojalá le vuelvan a caer papeles así. 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Series: Homeland (1ª y 2ª Temporada)

Llevo pensando hablar de Homeland desde que me vi las dos temporadas hace unos meses. Hoy se estrena la tercera, así que es un buen momento. Sé que se han dicho mil cosas de la serie, y hay halagos para aburrir. Sinceramente: no he leído demasiadas opiniones/reseñas sobre ella, porque me dan pereza. No sé por qué, pero sí. Y suelen ser demasiado entusiastas. Aviso: yo no voy a serlo. ¿Me gustó Homeland? Sí, me parece enretenida y bien hecha. ¿Me super encanta y considero que es buenísima? No.

Por dónde empezar. En teoría Homeland es una serie adictiva, o eso dicen. A mí me costó media primera temporada estar enganchada, y una vez la terminé, creo que pasaron un par de semanas hasta que me empecé la segunda, la cual me costó bastante terminar si tenemos en cuenta que es corta. No es que me aburriera, pero vamos, me dejaba indiferente. Que no sentía la necesidad de ver más, vaya. No es que no quisiera, pero esa necesidad no existía. Si no fui fan de la primera temporada, de la segunda menos, ya que creo que hay un bajón considerable.

¿Por qué no me acaba de encantar Homeland? Quizá sean los personajes. La verdad es que todos me parecen bastante insoportables, excepto Saul. Saul es lo único que me enamora de esa serie. Al resto de personajes solo me dan ganas de pegarles collejas. Sin excepción. Y tal vez a Brody y a Carrie con más ganas que al resto. Y ya que estamos hablando de sus personajes, hay algo que me quema por dentro: ¿por qué narices Jessica llama a su marido Brody? ¿Por qué no lo llama por su nombre? En serio. ¿Cuántas mujeres llaman a sus maridos de manera tan formal? Me crispa. También me hace gracia el gran papel del hijo de Brody y Jessica. Solo está para el efecto emoticono:

-Hey dad : D (sonrisa porque papá está en casa, y somos una familia)
- : ( (cara de tristeza porque hay problemas entre papá y mamá, y no somos una familia guay)

Qué haríamos sin él, guiándonos en la trama para saber si las cosas van bien o mal según la expresión de su rostro en los 10 segundos que aparece en escena.

Y quizá, sea por encima de todo, porque siento que me estoy metiendo a USA en vena con cada capítulo. Por todo. Porque la serie es muy americana en todo. En cuanto a desarrollo, tramas, cómo está rodada, el romance de los protagonistas y su evolución, frases que se utilizan (aún me acuerdo de frases tipo: Estaré siempre orgulloso de ti... *porque eres mi hijo* acabé yo la frase antes de Brody, y su hijo emoticono hizo: : D). Eh, que a mí me gustan las series americanas, me gusta el cine americano. Pero hay un estilo americano más típico y formal, y luego hay cosas que se salen un poco, aunque sigan pautas americanas. No sé si alguien me entenderá, pero para mí es puramente americana. Podría salir en formato thriller de acción en película, y tendría el estilo que hemos visto muchas veces. Eso no quiere decir que sea mala, me parece que está muy bien hecha, pero no me mata.

Por otro lado, el tema de los mensajes que recibo de esta serie cuando la veo. Que uno de los protagonistas sea un militar, imagen de típico héroe americano, y SPOILER se insista tanto en demostrar que en el fondo es una buena persona, porque hey, es militar y dará todo por su país SPOILER no me gusta demasiado. Y se trata el tema del terrorismo, y del Islam como religión. Hubo un momento en el que casi me sorprende y me engaña la serie, porque ostras, mostraba respeto por la religión y te la enseñaba desde otro punto de vista.

Pero tranquilos. Los árabes van a seguir siendo los malos de la película. Sobre todo, conforme avanza la serie (es más fuerte en la segunda temporada esta idea). Porque sí, igual algún político americano se ha equivocado y ha matado inocentes, pero se presentan como casos aislados, manzanas podridas de las que el maravilloso país debería avergonzarse, y ocultar los hechos de la vergüenza. Además, para arreglar ese desastre, y para salvar al gran país, está siempre la CIA. Ellos son los salvadores, los buenos. Como ellos dicen: nosotros no torturamos, no somos como ellos. Claro. Vosotros sois la polla. Aquí solo hay dos bandos, y cualquier persona es sospechosa si su piel tiene un tono oscuro. Porque los árabes son terroristas. Porque no buscan venganza ni justicia por los errores de alguna manzana podrida del perfecto sistema yanqui: son malos. Son extremistas, son terroristas, asesinos. Ellos quieren acabar con nosotros. Su meta es eliminar a todos los americanos, destruirlos. Y esto no lo digo yo: se dice explícitamente en la serie. Sí, lo dice uno.Y ese uno resulta que es terrorista. Pero ese uno es la representación de un todo. No se está vendiendo una imagen positiva de los árabes. No se tiene, y esto no la mejora, por mucho que esté centrado en terroristas, y no haya que generalizar. Precisamente, así se consigue generalizar, y justificar esta guerra contra ellos, porque son malos que quieren destruir a los inocentes ciudadanos norteamericanos. Y pensar que casi me engañan... En fin, en seguida comprendí por qué allí gusta tanto y se lleva tantos premios.
We're americans, bitches

Dejando a un lado esas americanas de mierda que me tocan bastante la moral, ya que puedo pasármelo bien con la serie a pesar de ello, creo que tiene otros fallos, que van creciendo conforme avanza la serie. En mi opinión, las tramas giran demasiado siempre sobre el mismo tema (Brody terrorista). Hasta cuando parece que está aclarada la verdad, hay otro giro que vuelve a guiar la trama sobre esa cuestión. No sé cómo será esta tercera temporada, pero espero que abran un poco el campo, ya que la segunda se me hizo algo repetitiva con los mismos giros de siempre. Y no solo se recurre a lo mismo en la trama principal. ¿Cuántas veces han discutido y se han arreglado Jessica y Brody a lo largo de la serie? Me aburren. Y se nota que necesitan tramas más fuertes, ya que en la segunda temporada tienen que darle más protagonismo a Dana para rellenar capítulos, y su trama me parece totalmente innecesaria. Podrías quitarla, y daría igual. 
En fin, a pesar de los peros, ya he dicho que creo que es entretenida, está bien hecha, y que tiene ciertos momentos y capítulos bastante emocionantes. Pero espero que la tercera sea algo mejor que la segunda, porque entre la repetición de tramas, el recurso de tramas aburridas, más dosis de americanadas y momentos pasteleo que puaj... pues como que se echa de menos algo más parecido a la primera temporada de la serie.

Para acabar, cuando terminé de verla, en Twitter colgué esta foto que creo que resume muy bien qué pienso de la serie:






Nota: 7

domingo, 22 de septiembre de 2013

Series: Spaced

Llevaba queriendo ver Spaced desde que, hace años, vi Shaun of the dead (Zombies Party) y Hot Fuzz (Arma fatal), y me hice irremediablemente fan del tándem Edgar Wright-Simon Pegg-Nick Frost. Por ahí la tenía, y no sé por qué, no me ponía a verla. Ahora que The world's end está tan cerca (bueno, para algunos ya es una realidad, pero en España no llegará hasta Noviembre, básicamente cuando ya se haya visto en todo el mundo, pero ya sabéis, la piratería es malísima), con ese cierre de la Trilogía Cornetto, me entró la fiebre fan otra vez. Me cuesta mucho ponerme a ver una serie, porque tengo tantas pendientes, que me agobio y no sé cuál empezar. Así que, cuando acabo una, tardo en empezar otra. Hace poco vi la maravillosa Sherlock, y estaba cayendo en un bucle terrible de volver a verla. Quizá hubiera seguido viendo una y otra vez sus capítulos si no le hubiera puesto remedio: ese remedio fue empezar a ver Spaced de una maldita vez. Y me odio por haber tardado tanto tiempo en hacerlo.

Spaced está escrita por Simon Pegg y Jessica Hynes, y dirigida por Edgar Wright. Es una sitcom muy corta, con dos temporadas de siete capítulos de 25 minutos de duración cada una. Es anterior a Shaun of the dead, y si sois fans de esa y de Hot fuzz y no habéis visto aún Spaced, no perdáis el tiempo. Os gustará, y además, en muchas ocasiones no podréis evitar acordaros de esas películas, porque tiene cierto estilo y ciertos momentos similares. Puede que no forme parte de la Trilogía Cornetto, pero es una grandísima introducción  a esa trilogía.

La serie arranca con Tim (el personaje de Simon Pegg), que se encuentra en la calle después de que su novia le deje y le eche de casa; y con Daisy, que anda también en busca de un hogar. Ambos se conocen casualmente, y encuentran un anuncio de un piso perfecto: el problema es que en el anuncio pide que solo se admitirán parejas. Esto no les echa para atrás, y deciden fingir que son pareja para conseguir el apartamento. A partir de esta sencilla premisa, podemos disfrutar de una serie divertidísima. De verdad, lo es. Hay innumerables frases y momentos que os harán reír y recordaréis durante mucho tiempo (vale, yo la acabé de ver hace dos noches, pero estoy segura de que recordaré esas cosas). Hay momentos surrealistas, hay cierto toque friki, y hay innumerables referencias a la cultura pop y al mundo del cine. Estoy segura de que se me escapan más referencias de las que me gustarían, pero cuando reconoces una de estas, todavía es más divertido. Y es una serie original. No he visto una sitcom así. Esto no es lo mismo de siempre, y está muy bien hecho.

Gran parte del encanto de la serie recurre, por supuesto, en sus personajes que, por supuesto, forman un grupo variopinto y excéntrico:

-Tim: El protagonista. Dibujante de cómics, trabaja en una tienda de cómics. Sufre porque le ha dejado su novia, pasa horas jugando a la Play, se masturba con Gillian Anderson, le reza a Buffy, La amenaza fantasma le dolió tanto que llega a perder su trabajo por gritarle a un niño que quería comprar una figura de Jar Jar.... Vamos, lo normal. Un tío guay, un poco histérico y muy gracioso.

-Daisy: Escritora, y en teoría también periodista, en paro. Se define como una persona muy creativa, pero lo cierto es que pasa los días sin hacer nada, evitando el trabajo, buscando excusas para no enfrentarse al bloqueo y la máquina de escribir. Forma una gran, gran pareja con Tim. 

-Brian: Probablemente, mi personaje favorito. Brian es un artista que vive en el piso de abajo de Tim y Daisy (pinta, ¿y qué pinta? Pues rabia, dolor, miedo... Esto es uno de mis gags favoritos de la serie, tendréis que verla para entenderlo), algo excéntrico y con cierta dificultad para relacionarse. Da momentos tremendamente divertidos, y conforme avanza la serie, descubres que en realidad, es un personaje muy tierno. Las bromas que proporciona gracias a su condición de artista sobre el arte contemporáneo son geniales.

-Marsha: La casera. Vive en el piso de arriba, con su hija adolescente, con la que tiene grandes discusiones a todas horas. Siempre la verás fumando, emborrachándose y tirándole los tejos a Brian.

-Mike: El mejor amigo de Tim. Está obsesionado con las armas y el ejército, al que desea volver, después de que lo expulsaran por coger un tanque para invadir París. Mantiene un bromance en toda regla con Tim.

-Twist: La mejor amiga de Daisy, Dios sabe por qué, ya que tienen muy poco en común. Twist está muy interesada en la moda, en ir monísima, y en pocas cosas más. Te juzgará gravemente por tu aspecto.

-Colin: El perro. No aparece en el primer capítulo, pero en seguida hará su primera aparición. Lo incluyo en los personajes porque no es una mascota de adorno que se pasea por ahí como en la mayoría de las series. Tiene protagonismo, e importancia en la trama. Y es la cosa más adorable del mundo. Si después de ver la serie no queréis tener a Colin en vuestras vidas, no tenéis corazón.

Aunque solo aparezca en dos capítulos, no puedo dejar de nombrar a Tyres, un bakala total que parece que nunca salga de la discoteca, y para el que cualquier combinación de ruidos pueden ser un temazo house con el que ponerse a bailar en cualquier momento.

Además de ser divertida, original y tener grandes personajes, Spaced también tiene momentos de esos que te hacen sonreír. No reír, sino reír por ternura, porque has conectado con los personajes, les has cogido cariño en poco tiempo, y quieres que todo les vaya bien. Además, creo que la situación de Tim y Daisy puede parecerse a alguna etapa de tu vida: te han roto el corazón, no tienes ganas de hacer nada, consigues trabajos de cualquier cosa menos de lo que quieres, pasas los días tirado jugando a la Play o viendola tele, estás algo perdido, las cosas no salen como tenías planeadas... Pero, a pesar de todo, la vida sigue. Las oportunidades ya llegarán, y mientras tanto, siempre podrás refugiarte en las personas que te importan. Porque Spaced es muchas cosas, es mucho más que una serie de acontecimientos delirantes y graciosos concentrados en cortos capítulos que se pasan en un suspiro y que te dejan con ganas de más. Y entre una de tantas cosas, es una defensa absoluta de la amistad. Y yo, estoy segura de que volveré a acudir a ellos en más de una ocasión. La única pega que se me ocurre sacarle es que solo tiene catorce capítulos.

Nota: 9




miércoles, 18 de septiembre de 2013

Películas: Un chiflado encantador (Geek Charming)

He tenido verdaderos problemas para meter esta película en categoría de Películas (que suelen ser reseñas positivas) o en La no recomendación. ¿Sabéis esa película que tiene cosas ridículas, y sois conscientes de ellas y de que es mala mientras la veis, pero no podéis evitar que os haga cierta gracia? Esto es lo que me pasa con esta película.

Un chiflado encantador (Geek Charming) es una película directamente para televisión de Disney Channel. Esto ya debería advertiros algo. ¿De qué va? Pues esto es una chica muy pija y muy ideal de la muerte. Y esto es un chico, que está en el grupo de los frikis. Pero, ojo, que el grupo de los frikis en esta ocasión es el grupo de cinéfilos, y él es el director del Club de cine. Esto no se aleja mucho de la realidad, porque hoy si has visto películas que la mayoría de la gente no, eres un friki que ve películas raras, en lugar de que otros piensen que tienes más cultura que ellos, y que la cultura es algo positivo. 

El caso es que el chaval y la pija van a tener que lidiar el uno con el otro, porque él decide grabar un documental sobre la popularidad centrado en ella, y ella está encantada con tener fama y ser la estrella de una película. Por supuesto, pasará lo que tiene que pasar: ella que lo desprecia a él por ser de un estrato social inferior, acabará viendo que es una gran persona; y él descubrirá que ella no es tan superficial como aparenta, y que tiene un buen corazón. Y se gustarán, y habrá un motivo dramático por el cual ella se comporta como se comporta; y querrá ser la reina de algún tipo de baile (en ese caso, quiere ser la Reina de las Flores). Todo muy poco previsible y muy poco visto.

Pero, extrañamente, como he dicho, la película tiene cierta gracia. Igual soy yo, que estoy loca y tengo mal gusto (aunque sé de otras dos personas que piensan lo mismo), pero se la veo. La película es entretenida, para qué negarlo; que hay películas del estilo que se convierten en verdaderas torturas. Por otro lado, no pueden dejar de hacerme gracia frases del estilo: "¡Es increíble que las personas populares como yo se vean obligadas a compartir el aire con frikis como tú!" Soy muy fan. No entiendo por qué no la he usado aún con alguien.

Y creo que la película gana muchos puntos por su pareja protagonista. Estoy convencida de que si hubieran sido otros petardos, me parecería bastante horrible. Ella es Sarah Hyland, a la que algunos conoceréis por Modern Family. Y él es Matt Prokop. Who? Pues todo lo que necesitáis saber de este chaval es (*Marujeo is coming*) que es el novio de Sarah Hyland. Si no recuerdo mal (porque me informé sobre ellos cuando vi la película, claro), se conocieron en High School Musical 3; y estaban ya juntos cuando rodaron esta película. Y ahí siguen. Y qué queréis que os diga: que no pueden ser más monos. No entiendo por qué no sé en qué momento de mi vida me he hecho fan de una pareja de dos personas que me son indiferentes y a los que he visto en una película de Disney Channel, pero así es mi vida. Me parecen muy adorables, y en la película se ve que hay algo entre ellos y quedan muy monísimos de la muerte. Que hagan segunda parte o algo, por favor.






Además, él da para una posible interpretación oculta de la película. No sé si conocéis al grupo Panic! At the disco, pero Matt Prokop es idéntico a Brendon Urie, el cantante. Los documentos audiovisuales no engañan:






 Panic!At the disco antes contaba con cuatro integrantes, pero la banda se separó en dos. El otro integrante guay del grupo era Ryan, que parecía una nena muy mona. Estoy (yo, y mucha gente más) convencida de que Brendon y Ryan estaban juntos, y que el grupo se separó cuando lo dejaron. Volviendo a la película, dado el parecido de Matt Prokop con Brendon, podría ser una biografía no autorizada sobre el cantante de Panic! antes de que conociera a Ryan y formara el grupo. Seguro que en su adolescencia ya era algo rarito. Y conoció a una chica que le hizo darse cuenta de dos cosas:
a) La importancia de la moda y el estilo. En la película, ella le enseña a renovar su vestuario para molar más. Ella es una diva, y le enseña a él cómo ser una (si conocéis a Brendon, sabréis que es una diva, y hasta en una canción dice: "I'm a diva").
b) La primera experiencia con una chica estaba bien cuando iban de compras, comían helado y criticaban a chicos y chicas horteras; pero a él le gustaban más los chicos. Como Ryan.

En fin, no os la voy a recomendar. Es una película muy tonta, pero si soportáis este tipo de películas y la pilláis un día por la televisión y estáis aburridos, igual os salva un rato. A mí ya me ha salvado dos veces (si voy a ser super fan al final...).

Nota: 5 

Crisis existencial / Qué es este blog / Mamá, de mayor quiero ser crítico de cine



Tras un parón por vacaciones (aunque ahora estoy siempre de vacaciones), he vuelto. Y he vuelto con dudas. 

He tenido una crisis existencial con respecto a este blog. ¿Por qué sigo con esto? No es que no me lo pase bien con mi blog y quiera abandonarlo (como si no lo hubiera abandonado veces ya). Simplemente, me pregunto por qué sigo con él. Qué puedo aportar yo. Vamos, qué hago yo con un puñetero blog de cine cuando existen otros cincuenta millones. Y de esos cincuenta millones, un porcentaje alto, es mejor que el mío, y lo lleva gente con bastante más conocimiento que yo. Porque puedo tener más idea que la media, pero en realidad, no tengo ni puñetera idea de cine. Porque me quedan demasiadas cosas por ver (creo que mi lista de pendientes en Filmaffinity supera las 1.500), aunque intento remediarlo poco a poco. Pero me encanta, y aprendo todo lo que puedo. Y me encanta hablar sobre cine, y como no siempre hay alguien dispuesto a escuchar tu charla pesada sobre el tema, pues me desahogo por aquí. Además, me resulta más divertido y más sencillo escribir lo que pienso que hablar sobre ello. Aunque a veces me surjan dudas, como cuando escribo un artículo de broma sobre Jennifer Lawrence, y se convierte en la entrada con más comentarios (muchos de ellos deseando mi muerte o insultándome); y que entradas que me trabajo más, sufra porque tienen pocas visitas o cero comentarios.

He dicho ya que hay cincuenta millones de blogs de cine. Reconozco que huyo de muchos. El problema es que tenemos el complejo de soñar con ser críticos de cine cuando seamos mayores, y algunos le ponen demasiado empeño, y se lo creen demasiado. Se creen que ya están jugando a ello, aunque estén en pañales. No todos, claro. Pero si hay determinados blogs que se me hacen pesados porque es como estar leyendo una fotocopia de un crítico: utilizan el mismo lenguaje, el mismo estilo... ¿Sabéis cuando leéis críticas (y con profesionales también pasa) y os parecen todas la misma? ¿Que casi podrían estar escritas por la misma persona, y que diferentes críticas valen para la misma película? Es el estilo que requiere:

1- Adjetivos muy largos. Cuantas más sílabas, mejor. Más culto suena.
2- Nunca pueden faltar adjetivos como: sobrio, exquisito, descarnado, pretencioso, intimista o delicioso. ¿Delicioso? Delicioso está el chocolate. Y ni eso. Yo cuando como chocolate no digo que está delicioso. Digo que está muy bueno, que está riquísimo, o que está que te cagas.
3- Expresiones como: "está pasado de vueltas", "rodada con mimo", "muestra de cine vivo", "ejercicio de estilo", "bien ejecutada", "repleta de lugares comunes", "un film redondo", etc.
4- Si es una película que solo busca entretenimiento o es una comedia no intelectual, nunca darle más de tres estrellas aunque hayas pasado el mejor rato de tu vida, porque no es sofisticado (porque juzgas con criterios objetivos, y de esa puntuación depende la vida de mucha gente, así que es muy importante que seas preciso y justo con tu valoración).

Por supuesto, no digo que mi estilo sea peor. Ni que todos los que utilicen este estilo no tengan ni puta idea y solo les guste el postureo. Solo que a mí me aburren las críticas así. No me dicen absolutamente nada. Prefiero a alguien que tenga un estilo más propio, aunque sea más imperfecto, que sea sincero y me entretenga leyendo sus críticas, no que necesite un chute de cafeína a mitad porque me ha dormido con su fingido estilo culto. Por cierto, no puedo dejar de recomendar el artículo de Noel Ceballos "Seis consejos para evitar convertirte en un crítico de cine garrafón", que podéis leer aquí. Es un estilo tan impersonal y con el que se puede abusar tanto de la pedantería, que sí, realmente puedes no tener ni idea y escribir sobre cualquier película. Recuerdo que conocí a alguien cuya mayor (y casi única) referencia cinematográfica era Julia Roberts, y que decía cosas como "A mí es que Tarantino no me gusta nada. Nunca he visto una película suya, pero es que no me gusta nada". Pero escribía con este estilo que os cuento. Participó en un concurso de críticas de cine, y quedó entre unos cuantos finalistas. Yo me quise tirar por el balcón, y me di cuenta de lo mal que estaba este mundo.

Yo no quiero fingir, ni jugar a que escribo en algún medio prestigioso. Quiero ver cine, divertirme y hablar sobre ello porque me gusta. Así que, eso es lo que puedo ofreceros en mi blog. No será un blog con estilo profesional, pero no quiero que lo tenga. Muchas veces acabaré hablando más sobre el tema o emociones de las que habla la película que de la película en sí misma. Y, además, intento que no sea muy monótono. Que no haya solo "críticas", sino que haya otro tipo de secciones para que esto sea bastante más entretenido, o que se abra debate. E intento ponerle humor de vez en cuando, como algunas ocasiones con La no recomendación, aunque creo que algunos se lo toman demasiado en serio. 

Puede que no os guste lo que veáis. Igual me daríais el suspenso en Filmaffinity, pero hey, esto está hecho con mucho mimo. Tiene alma, os lo digo yo. Y si no os gusta, buscad entre esos otros cincuenta millones de blogs que son mejores que el mío. Cuando alguien descubre algo gracias a este blog, o me dice que se lo ha pasado bien leyéndolo, ya siento que esto merece la pena. Aunque sea un dichoso blog entre cincuenta millones que solo me importa a mí. 

viernes, 2 de agosto de 2013

Parejas De Cine: Jesse y Celine ( Trilogía Antes del amanecer, atardecer, anochecer)

Cuando se anunció una tercera parte para Antes del amanecer y Antes del atardecer, tuve miedo. El final de la dos me parecía perfecto, y no quería que estropearan la saga. Sin embargo, ahora no sé si decir si mi favorita es la segunda o la tercera. A lo largo de los años, a lo largo de tres películas, hemos podido ver distintas fases del amor y la vida a través de la relación de Jesse y Celine. Voy a hablar de esas tres fases con spoilers, pero por separado de cada una de ellas. Si no habéis visto ninguna, huid. Si habéis visto alguna, podéis leer sobre la que ya hayáis visto. O podéis no leer nada si no os apetece, claro.

Primera fase: Antes del amanecer


Cuando vi hace muchos años las dos primeras entregas, esta era mi favorita. Ahora, es la que menos me gusta de las tres, aunque no por ello significa que no me guste. Creo que tiene cosas mejorables, demasiado dulzonas e irreales. Tenemos a dos jóvenes que se conocen, conectan, se gustan y se sienten atraídos el un por el otro de inmediato. Conforme avanza el día, todo eso crece y crece. Creo que en esa edad, sintiendo eso, teniendo solo ese día y esa noche... debería haber algo más físico entre los dos. Sí, hay besos; al final, hay sexo. Pero al sexo apenas se le da importancia, y tampoco da la sensación de que haya un excesivo contacto físico. Digamos que sería 90% hablar y pasear, y 10% de lo otro. Teniendo en cuenta los factores ya mencionados... me resulta poco creíble. Por otro lado, también es parte de la gracia de la película. Que se centre en enseñar otras cosas, pero para mí lo ideal sería un punto equilibrado. Celine dice que quiere evitar el sexo para que no sea un encuentro más y se olviden. Un rollo como otro cualquiera. Pero, si la conexión y los otros sentimientos están ahí, no los va a eliminar el sexo.

Dejando a un lado eso, y que a veces para mi gusto algunas conversaciones rocen la pedantería, tiene muchas virtudes. Lo que más me gusta de esta saga es cómo enseña lo que es el amor (en diferentes fases, y cómo la vida te influye a la hora de vivirlo), y esta tiene unos cuantos detalles que me encantan. Me encanta cómo enseña cuando conoces a alguien que te gusta, me encanta cómo con las miradas de ellos se dice todo. Me encanta la química, me encanta como te crees en seguida que están hechos para estar juntos, aunque suene un poco precipitado pensarlo de alguien a quien acabas de conocer. Me encanta la escena de la tienda de discos, ese juego de miradas, esas sonrisas. Me encanta como se enseña que, una vez conoces a la persona adecuada, te puedes pasar horas hablando de cualquier cosa. Confiesas ciertas cosas o pensamientos que tal vez no contarías a nadie más, y tienes ganas de seguir hablando, y hablando, porque lo disfrutas como con ningún otro, y te interesa mucho lo que diga la otra persona. Aunque la otra persona no piense en absoluto como tú, qué importa, es parte de la diversión.

Me encanta como enseña lo que es saber que eso es finito. No todas las parejas tienen que sufrir esto, pero desgraciadamente, algunas tienen que decir adiós, y volver a sus casas. Y sus casas están muy lejos la una de la otra. No pueden, al día siguiente, quedar para volver a verse. O ir al sitio al que no les ha dado tiempo a ir. El tiempo pasa. Y no puedes dejar de pensar en que cada vez quedan menos horas, pero no quieres pensarlo porque eso te pone triste, y quieres disfrutar al máximo el tiempo que queda. Solo con la expresión de los dos, con los silencios, puedes sentir eso. Y puedes sentir lo horrible que es cuando llega el momento de la despedida, el no saber cuándo va a ser la próxima vez, el saber que ya se ha acabado cuando solo quieres que dure siempre. Pero la historia continúa.

Segunda fase: Antes del atardecer


Para mi gusto, esta segunda película es más realista que la primera. Es cierto que no vemos ni tan siquiera un beso, pero no es necesario. No es necesario porque, de nuevo, la química entre los dos es brutal. Y porque se nota la atracción, hay tensión sexual, y se habla más de sexo que en la primera. Aunque no aparezca, el sexo está presente. Especialmente en ese maravilloso final, pero yo creo que durante toda la película.

Jesse y Celine se reencuentran nueve años después. En ese tiempo, han pasado muchas cosas. Ellos han crecido, y han tenido otras relaciones. Él está casado y tiene un hijo, aunque no es feliz en su matrimonio; ella tiene un novio al que apenas ve. Estas cosas pasan. Seguro que lo habéis visto a vuestro alrededor alguna vez: parejas que no se quieren, parejas que están juntas por estar, parejas que se casan porque es lo que toca, relaciones que no llevan a ninguna parte... Y puede que hayas tenido la suerte que han tenido ellos dos: que encontraron a la persona con la que podrían pasar el resto de su vida. No sé si hay una persona indicada para cada uno, pero creo que sí que puede haber una persona con la que conectas y a la que quieres de una manera que solo pasa una vez en la vida. Igual no era la persona adecuada, pero para ti no habrá otra igual, y siempre estará ahí, contigo, aunque pasen los años, aunque ya no estés con ella. Si tienes más suerte todavía, sigues con esa persona.

Jesse y Celine lo saben. Lo saben porque han pasado por eso. O al menos, creían saberlo, porque tras solo un día juntos, nueve años no pueden borrarlo. Ni otras personas han sido capaces de superar lo que sucedió ese día. Volver a verse solo lo confirma. Como dice Celine: cuando eres joven, crees que puedes conectar así con alguien muchas veces, pero solo pasa un par de veces en la vida. Y al reencontrarse, se muestra cómo vuelven a sentir lo mismo. Como a veces hablan de cosas que no importan, cuando en realidad están a punto de explotar. Él no puede parar de pensar en qué habría sido de su vida si ella hubiera aparecido en la cita, por qué ha tenido que ir todo tan mal; y por qué, al estar con ella otra vez, tiene ganas de dejarlo todo. Y ella sabe lo malas que han sido sus relaciones, como no ha sido feliz, y como recuerda todo de ese día; y como, al volver a verlo, todo se repite. 

Hay veces que la gente dice que tal película es muy bonita porque hay una (cursi) declaración de amor. Y en esta película, se enseña sin que ni siquiera tengan que decir una palabra. Aunque sí se lo dicen. No se dirán: eres lo mejor que me ha pasado en la vida, pero cuando él escribe ese libro, lo está haciendo. Cuando ella empieza a decirle esas cosas sobre las relaciones que ha tenido cuando están en el coche, también, de otra manera, se lo está diciendo. Se lo están diciendo cuando se miran, cuando notas que necesitan tocarse, cuando sabes que se están conteniendo y no saben qué hacer. Lo sabes cuando se tienen que despedir, y se buscan cualquier excusa para estar unos minutos más juntos. Lo sabes cuando no son capaces de afrontar el separarse otra vez, y tienen que hacer algo. Y lo hacen.

Tercera fase: Antes del anochecer


Esta es la más oscura de las tres. ¿La más realista? Seguramente. Aunque yo creo que lo que pasa en la dos también es realista, solo que no se muestra nada negativo de la relación de ellos porque estaban en otra fase. Estaban dando los primeros pasos, y en los primeros pasos, todo suele ser bonito. 

Jesse y Celine llevan juntos desde el último encuentro, y son padres de dos niñas. Viven en Francia, y él ve cuando puede a su hijo, que sigue en Estados Unidos, pues su exmujer tiene la custodia y está resentida con él. En la primera escena que tienen los dos juntos, vemos que sigue existiendo eso que había entre ellos. Es especial. Pero no todo es bonito, y no todo es fácil. A veces, ni siquiera es culpa de la otra persona. A veces, son las circunstancias. La vida te pone ciertas barreras que hay que superar, y no siempre es fácil. Quizá sin esos problemas, apenas se discutiría. Pero están ahí, una pareja tiene que afrontarlos... y ver si puede superarlos.

¿Qué pueden ser? Mil cosas, desde la más pequeña, relacionada con la convivencia del día a día, hasta problemas más grandes. Saber que no estás viendo crecer a tu hijo; o saber que la otra persona está sacrificando no ver crecer a su hijo por ti. No estar en momentos esenciales, tragar varios problemas. Niños. Jesse dice algo así como que los años de su vida que fueron suyos, fueron los que vivió desde que se fue de casa de sus padres hasta que fue padre. Ambos recuerdan los últimos años de su vida marcados por lo que les pasa a sus hijas. No tienen tanto tiempo para ellos. No es que tener hijos sea un problema, pero sí te cambia radicalmente la vida, y tiene sus cosas negativas. Probablemente, todo el que sea padre piense que las positivas ganan, pero eso no quiere decir que no se sienta agotamiento o se añore la libertad. Y que puedan surgir cosas como: es que tú no te ocupaste de ellas aquel día, es que no me ayudas; es que no estabas cuando nacieron y me sentía perdida; o es que tú no me dejas hacer nada. 

También pueden surgir problemas más gordos, como pensar que cada uno podría querer llevar un rumbo de vida distinto, que los alejara el uno del otro. En esta película, la verdad es que el personaje de Celine sale peor parado, porque es más histérica, y en medio de la discusión, aún cuando tiene razón, parece que lo lleva mucho más al extremo que él (más de uno, en una discusión, hemos perdido un poco los papeles). Pero se podría haber cogido cualquier otro momento de la pareja, y puede surgir otra discusión en la que él fuera el que estuviera exagerando las cosas. Es lo natural, las discusiones, los problemas, el pensar que no tiene solución, el aguantar muchas cosas incluso durante años, que ambos se hayan equivocado y se hayan hecho daño, que quieran tirarse los trastos a la cabeza. Que por momentos, hasta puedan no soportarse y piensen en un final. ¿Eso significa que no se quieren? ¿Eso significa que ninguna pareja, a la larga, puede ser feliz?

No. Jesse y Celine se quieren. Y lo demuestran más de una vez. Pero la vida es así. Creer que todo va a ser perfecto para toda la vida, aún cuando haya obstáculos, es creer en una fantasía, como dice Jesse al final de la película. Lo que demuestra que una pareja se quiere no es que se discuta menos, o que tengan menos cosas que reprocharse. Todos somos humanos, nos equivocamos. Lo que demuestra que se quieren es que siga existiendo esa conexión, que a pesar de todas las cosas malas, quieras seguir con esa persona. Que sacrifiques todo, y que pienses que volverías a hacerlo. Que decidas luchar por superarlo todo, por muy difícil que sea, al lado de esa persona. Es cierto que la parte de la gran discusión es agridulce, pero cuando la ves, sientes que eso es la vida. Ellos también ayudan: siguen tan naturales como siempre, y yo me los creo mucho como pareja. Podría ser una discusión de cualquier pareja. Y luego, tenemos ese final. Ese final que te devuelve la sonrisa. Porque a pesar de todo lo que se han dicho, sabes que tienen que estar juntos, que se quieren. Que merece la pena continuar. Puede no ser una relación perfecta, de fantasía, dice Jesse. Pero es real. Puedes abandonar cuando las cosas se pongan feas en busca de algo irreal, una idea del amor que no existe. O puedes aceptar lo que la vida te dé, aguantar los malos momentos, y disfrutar de los buenos junto a esa persona que lucha por ti y te quiere, aunque no sea perfecta y se equivoque. Y al igual que tan pronto están disfrutando de la compañía del otro y se ponen a gritarse, también


pueden dejar de discutir para volver a tener esos momentos que les hacen recordar por qué todo merece la pena.

PD: Hace mucho tiempo que le debía una entrada sobre esta pareja a una persona. He tardado, pero aquí está : )

lunes, 1 de julio de 2013

Películas: Spring Breakers

No ha cambiado mucho la cosa desde Kids. Los adolescentes siguen buscando sexo, alcohol y drogas. Solo que ahora quizá sea más evidente. No se queda en la intimidad del grupo, sino que hasta se graba en cámaras para hacer un reality. Es un tema recurrente: joder con la juventud de hoy en día, pero qué fotos suben a las redes sociales, que si cada día empiezan antes, que si Hombres, mujeres y viceversa y muchos Nosequé Shore. Qué perdidos están.

Las Spring Breakers son de esa generación. Son de la generación en la que Britney Spears, esa chica que empezó prometiendo virginidad en la más tópica fantasía sexual con su traje de colegiala, es un icono. Pronto decidió dejar a un lado la virginidad que nadie se creía, y acabó rapándose la cabeza, totalmente destruida. Pero se crean nuevos iconos para la generación MTV. Disney Channel los sigue fabricando como churros, aunque ahora de manera más fallida por mucho que sexualicen antes a las niñas de sus series vistiéndolas y maquillándolas como si tuvieran diez años más a pesar de tener 13 o 14. Miley Cyrus, ex chica Disney, revolucionó un poquito la red no hace mucho por la salida de su nuevo vídeo bastante subidito de tono, aunque no es el primer escándalo que tiene de este tipo. 


Música, sexo, alcohol, jóvenes, fiesta. Spring Breakers es meterte esta generación MTV en vena, sin censurar pezones. Hasta tenemos al blanco de turno jugando a ser un gangsta nigga, que cree que está viviendo el sueño americano: dinero, armas, chicas, los caprichos horteras que quiere, poder. Parece que no existan más aspiraciones que emborracharse y cogerse la del siglo. Desfasar, igual que hacían en Kids, sin pensar en las consecuencias, sin pensar en un mañana, sin pensar en nada. ¿Qué futuro nos espera si los jóvenes están así? Pues no sé, pero es una pregunta que también te haces cuando ves ciertas cosas en la televisión, en la calle. Spring Breakers no da respuestas, ni esperanza. 
Hazlo como si fuera un videojuego, dice una de las chicas. Y juegan, y se divierten, ¿y qué consiguen? Nada. Que la diversión y las risas se conviertan en lágrimas, y comience a haber peligro. El juego parece que se les va de las manos. Es hora de volver a la realidad, abandonar la partida y ver que eso no lleva a ninguna parte. O seguir jugando, hasta el extremo, hasta la parte más oscura, hasta que tal vez no haya vuelta atrás. Tomar las riendas del juego, aunque parecieras un jugador de apoyo controlado que todavía tiene que aprender a moverse.

Spring Breakers es una locura, dejando a un lado lo que cuenta. Desde las imágenes utilizadas, cómo están usadas, el montaje, las sensaciones que provoca. Te transmite cosas extrañas, te metes en ella y es casi como si estuvieras tú también de borrachera. Es hora y media de un videoclip de la MTV. Es hora y media de locura, es una hora y media de una experiencia difícil de encontrar en otra película. Es hora y media con un reparto muy acertado. Sobre ellas, genial el guiño a la propia película que supone coger a Selena Gomez y Vanessa Hudgens. Pero las cuatro están bien, las cuatro encajan, te las crees, y sus personajes se convierten en iconos de esta generación, aunque algunas ya lo fueran. Y él, James Franco. Fucking James Franco. Está enorme. Tan enorme como su gangsta Alien, que anima la fiesta que es Spring Breakers

Puedes dejarte llevar por el juego de Spring Breakers, o puede repugnarte su juego. Spring break, spring break forever, bitches.

PD: Ni se os ocurra verla doblada. Lo que le han hecho a James Franco, que parece un pseudo Dani Martín macarra cutre, es de cárcel. Y otras cosas como traducir a veces Spring Break como "Semana Santa". Y supongo que más horrores que destrozan la película, con el trailer en castellano ya me han dado ganas de llorar.