jueves, 17 de diciembre de 2015

Star Wars Episode VII: The force awakens

No quiero ni mirar cuándo fue la última vez que actualicé el blog. Llevo mucho tiempo queriéndolo retomar, sintiendo la necesidad de volcar lo que el cine me da en palabras que no sirven de nada, pero que a la vez sirven de tanto. Pero no quería rescatarlo para volverlo a abandonar. No sé si será mi vuelta definitiva, pero no he podido resistir venir aquí tras ver The force awakens, y ahora que estoy trabajando en un cine en Londres, quizá sea un buen momento para hacerlo. Sea como sea, dejo de hablar de mí, y vamos a lo importante.



Star Wars son palabras mayores. No voy a gastar tiempo en hablar sobre qué es Star Wars, mucho más que unas películas, mucho más que simple cultura pop; más cercana a ser parte de muchas vidas y de quiénes somos y cuáles son nuestros gustos. Habrá infinidad de gente que ya lo haya hecho, y muchísimo mejor de lo que yo podría hacerlo. Solo me permito cierto romanticismo al escribir que Star Wars es parte de mi infancia, de mi adolescencia, de mi vida adulta, de mi pasión por el cine y de mucho más, y que me encanta formar parte de la gente que siente un escalofrío al escuchar esa banda sonora o que se permite soñar con ser un samurai espacial con sable láser. Y escribo con el corazón en la mano, sin pretensiones críticas, con mi camiseta de Darth Vader puesta, con mis flyers de The Force Awakens pegados en mi habitación e infinidad de merchandising que deja claro que para mí esta película era un evento importante.

Cuando se anunció el proyecto, tenía muchas dudas. Es comprensible tras esa ya infame reciente trilogía. Pero, sorpresas que te da la vida, esa trilogía parecía necesaria y ésta no; y si algo me sobra ahora son los episodios I, II y III; y el VII me ha hecho recuperar algo que pensaba perdido ya con Star Wars (a no ser que recurriera a la trilogía original, claro): la ilusión. Porque Star Wars es muchas cosas, y una de ella es ilusión, y otra de ellas, emoción. Emoción como la que sentimos muchas personas al ver aparecer el “Hace mucho en una galaxia muy, muy lejana”, que anoche volví a sentir en una sala que rompió en aplausos en ese momento. Esa emoción es una gran responsabilidad, y fue recompensada con ilusión.

Ilusión por sentir que hemos vuelto a ése universo que nunca hemos podido dejar. Porque, sinceramente, si pienso fríamente ciertos detalles argumentales de The force awakens, puedo encontrar fallos y aspectos mejorables. Pero el cine es ilusión y es magia cuando se hace bien, y puedes sentir esa chispa cuando ves este episodio VII. No pesan, nada pesa, ni siquiera la duración, y la película vuela en un viaje de puro entretenimiento, diversión, aventuras como las de los blockbusters de antes, pero con toques de estilo actual. Al contrario que en la infame trilogía, los personajes ya conocidos, sientes que son ellos y no una mala caricatura; a los nuevos los recibes con los brazos abiertos y, como ya he dicho, sientes que has vuelto a casa, como bien le dice Han Solo a Chewie. Y esto, esa ilusión, ese entretenimiento puro, eso, es cine; aunque el cine sea también otras muchas cosas.



The force awakens le debe casi todo a Una nueva esperanza, en cuanto a personajes e incluso estructura de la película, componiendo una especie de homenaje-película paralela, que funciona como una conexión entre esa trilogía y esta nueva que comienza. Es una introducción, es una presentación, es una invitación a abrazar la nostalgia y recordar que los personajes de antes siempre estarán con nosotros, pero que es hora de que otros empiecen su propia aventura y que nosotros les acompañemos. Pero qué introducción tan divertida. Con buenos combates sable láser, con buenas escenas de acción, con acierto visual (con un equilibrio entre lo digital y lo real que es lo que debieron ser esas peliculillas de la infame trilogía); con el carisma de Han Solo que no desaparece con los años; con un Chewbacca maravilloso; con unos momentos que nos recuerdan que Han Solo y Leia son una de las parejas más guays del cine; con un Kylo Ren del que necesitamos ver más; con unos personajes que se cuestionan de qué lado están; con un BB-8 como la versión adorable y dócil del gruñón, y líder y héroe absoluto, R2-D2; con una demostración de que la mujer en las películas de acción no son solo un adorno del protagonista masculino y de que tienen que tener el mismo tratamiento que los hombres en pantalla; con una Rei que es absolutamente maravillosa; y con un Finn que nos gana desde el minuto uno.

Y, como buena introducción y como buen puente entre antiguas y nuevas, necesita una continuación a la altura, que resuelva dudas, que se ponga seria y que entre en materia nueva. Y si se hace bien, si se hace como se ha hecho ésta, definitivamente, es hora de relajarse, disfrutar y volver a sentir la ilusión y la llamada de la fuerza.

domingo, 6 de abril de 2014

El rincón coreano: Snowpiercer

Como fan de Bong Joon-ho, sí o sí tenía que tener ganas de ver Snowpiercer. Y más sabiendo que es un proyecto tan perseguido por él, que por fin ha podido hacer realidad. Antes de verla, ya empecé a leer opiniones, pero no me suelo fiar mucho de la visión de gente que no es fan del cine coreano sobre películas coreanas. Y sobre Bong Joon-ho, casi que menos, porque la gente se limita a citar Memories of murder y Mother, olvidándose de que ha hecho algo más. Y cuando citan The host, normalmente es para ponerla a parir, lo cual hace que me den ganas de llorar muy fuerte. De Snowpiercer, había leído cosas como que era un topicazo, una americanada y poco más. Me hacía gracia, porque muchos dicen que The host es una mierda, cuando se carga absolutamente todos los tópicos americanos del género, y a ésta la criticaban por ser americana. 

Por supuesto, no hice ni caso, y vi Snowpiercer con muchas ganas. Y no me ha defraudado. Snowpiercer es una historia de ciencia ficción, en un futuro post-apocalíptico... que nos viene perfecta para hablarnos del mundo en el que vivimos hoy. Es una historia de tintes épicos, en la que vemos como la humanidad que ha sobrevivido a la congelación, sobrevive en un tren, divido por clases sociales, y con ellas, divididos los privilegios. Pero los de la clase más baja están cansados de esa situación, y llevan mucho tiempo esperando para hacer la revolución.


"El tren es el mundo, nosotros somos la humanidad". Hay un momento de la película en el que se le dice eso al protagonista, y la verdad es que es bastante obvio que no solo se le dice solo a él. Ese tren es el mundo en el que vivimos, y esa humanidad es la nuestra. La división de clases, de derechos. Como nos estamos pudriendo en la cola del mundo, mientras los de arriba se bañan en oro. Es esa impotencia, porque puede que no estemos en el vagón de un tren comiendo solo asquerosas barras de proteínas, pero estamos siendo pisoteados, asfixiados, a merced de los que se creen que son más que nosotros. En un momento de crisis como el actual, el mensaje duele más que nunca, ese mensaje que se ha repetido a lo largo de la historia de la humanidad, a pesar de que hayamos logrado avances. A pesar de haber ganado privilegios, es solo un engaño: los privilegiados son otros, y si un día les conviene, van a dejarnos morir. Y esa reflexión sobre por qué estamos así, esa teoría que justifica la injusticia, que nos considera animales que necesitamos líderes jugando a ser Dios con las vidas humanas para poder establecer un orden. Y esa terrible sensación de que, aún cuando intentas cambiar las cosas, es todo falso, porque siempre será dentro de unos límites que te harán volver a ese sitio dónde perteneces, para que te conformes con lo que tienes, creyéndote que puedes cambiarlo en cualquier momento, aunque no puedas.


Por eso, tal vez, la revolución y la rabia de ese tren se mezclen con la tuya propia, y te metas dentro de esa revolución, te sientas parte de ella. Pero Snowpiercer no es solo eso. Es pura tensión y adrenalina, es preguntarte qué va a pasar a continuación. Y es esa manera en la que rueda Bong Joon-ho, que no te da un respiro. Y es su brutalidad, también. Esas escenas de lucha, que hacen que me ría cuando recuerdo que alguien dijo que esto era una americanada. Tienen ese estilo duro, seco y bestia de las películas coreanas. Y me encantan. La que está rodada con visión nocturna... no me cansaría de verla. Se permite algún punto de humor negro, como en la escena de la clase con los niños.

Sí, tiene algunos toques occidentales, sobre todo quizá en el tramo final, dónde vemos un monólogo de redención, situación algo típica, o ese enfrentamiento verbal del final de la película entre dos personajes, que es una situación más tópica. Sin embargo, el verdadero final, lo que se reserva para los últimos momentos, se cargan de nuevo lo que hubiera pasado en un blockbuster yanqui. Y eso que dice el protagonista en su monólogo...difícil que lo encontréis allí. Igual que es difícil que encontréis esas escenas de lucha. Y, sin hacer spoilers, la forma en la que están rodadas algunas muertes. Lo siento, pero hubieran sido radicalmente diferentes, y algunas ni hubieran sucedido. No sé si es que se dejan llevar porque hay actores occidentales, o yo qué sé. La prueba está en que en USA quieren censurar 20 minutos, y he leído muchas opiniones de americanos no acostumbrados al cine coreano, que se han sorprendido con la película: por su violencia, por muchas de las cosas que pasan, por cómo pasan y por cuándo pasan. Pero lo peor, es que tengo la sensación de que si un Christopher Nolan o alguien así hubiera sacado esta película, todos estarían encantadísimos, y dirían que es el mejor blockbuster del universo, de gran calidad y tan disfrutable como sufrido, y encima con mensaje profundo y demás polladas que se han dicho sobre sus películas bastante mediocres o simplemente, entretenidas y con muchos peros. 


También he leído alguna crítica que la acusa de incoherente. Mirad, me da igual que nos os guste la película, pero no me vengáis con cuentos de que no tiene sentido. La película se salta flashbacks y se salta las típicas explicaciones que dejan todo mascadito al espectador, explicando por qué todo es cómo es (como el personaje de Joseph Gordon-Levitt en Origen, que te cuenta a todo momento todo, por si el espectador es idiota y se pierde...pero Nolan lo hace como si todo fuera muy profundo, y aún hay algún gilipollas que se cree inteligente por entenderla). Snowpiercer no explica nada, porque no va sobre eso la película. La película va sobre lo que va, y no se detiene en perder el tiempo en cosas secundarias, lo cual se agradece. Si yo escribo una historia en la que un coche vuela, no me podéis decir que científicamente estoy fallando a la verdad, porque es fantasía. Solo podéis acusarme si digo que el coche vuela porque le hecho gasolina. Y si digo que esa gasolina le da esas propiedades en el mundo ficticio que he creados, os tendríais que callar la boca también.

No se puede hablar de Snowpiercer sin mencionar a los actores (otro hecho gracioso: he visto críticas malas sobre la película, y en actores solo mencionan a los americanos...). Primero, a mi querido Song Kang-ho: aparece en la película, y aparentemente sin hacer nada, se come la pantalla y hace suya la película. Hasta cuando está en segundo plano, roba protagonismo. Ko Ah-Sung ya me gustó mucho en The host, y me encanta volver a verla junto a Song Kang-ho, reunidos casi 10 años después de nuevo como padre e hija. Sigue siendo maravillosa, puede que incluso mejor todavía, y también tiene una presencia que llena la pantalla. Sobre los occidentales, hay algunos muy grandes. Tilda Swinton está fantástica en un personaje tan odioso como genial. Chris Evans se quita la cara de soso imbécil que exhibe como Capitán América, y está más que decente, pero sobre todo, está carismático. Jamie Bell, Ewen Bremmer y Octavia Spencer cumplen de sobra y se ganan rápidamente tu cariño. John Hurt, qué se va a decir sobre él. Y hasta Luke Pasqualino, que yo solo conocía como el Freddie de Skins, que me parecía un soseras aburrido, está mítico en la película. Y sobre Bong Joon-ho...bueno. Aprovecha de forma genial el espacio dentro del tren, y hay escenas que son una verdadera maravilla, y que no me cansaría de ver. 


Ahora, voy a comentar ciertas cosas que son SPOILER: Me toca la moral que venga gente a tacharla de tópica, absurda, americanada y sentimentalista. Bien, solo hay que ver la primera muerte de uno de los protagonistas, la del personaje interpretado por Jamie Bell. Si fuera tan emotiva y tan carne de superproducción yanqui, no habría muerto a la mitad de la película. Hubiera muerto en el final, y eso hubiera supuesto un punto de inflexión en el héroe-protagonista, que consumido por el dolor, hubiera seguido con su revolución con más rabia, porque le han arrebatado la vida de su amigo, que era como un hermano pequeño. No hay nada de eso aquí. Él prosigue con su revolución, que es lo que de verdad importa, por encima de las vidas humanas, y no hay ni un momento para el dramatismo. Es más, él lo deja morir, y continúa hacia adelante. Y no vemos la típica escena de manos a la cabeza, el héroe cayendo de rodillas, un NOOOOO desgarrado, cámara lenta y música dramática. Como no lo vemos en ninguna muerte más (quizá, solo con la de Octavia Spencer, que es algo más emotiva porque habla de su hijo, pero no se recea). Que mueren todos, chavales. Menos Yona, y el niño pequeño. Y mueren gracias a un mensaje que adoro: mejor destruirlo todo a continuar como hasta ese momento. Sí, sobreviven dos...pero ni siquiera hay 100% esperanza de que puedan lograrlo. Final muy típico y hollywoodiense, sí. FIN SPOILER

En definitiva, Snowpiercer es una gran película: te hará pasar dos horas de puro entretenimiento, tensión, emoción y violencia argumental y física. No hagáis caso de las críticas negativas: si luego no os gusta, estupendo, pero dejaos llevar. Manda narices que luego se diga que Los juegos del hambre es muy disfrutable y es un reflejo icónico y revolucionario de nuestros días, y se menosprecie esta película. Grandes momentos, grandes actores, historia interesante, disfrute puro. Al acabar de verla, tenía ganas de volverla a ver otra vez. Una semana después, la sensación no ha desaparecido, y sigo pensando en ella. Cosa, que por ejemplo, por muy buenas que me parezcan Mother o Memories of murder, no me pasa con ellas, necesito un descanso antes de pensar en volver a verlas. Cada una tiene sus virtudes. Puede que Joon-ho no juegue tanto con la moral o con los giros del género como en sus anteriores películas, pero eso no la convierte en una mala película. Al contrario. Montaos en el tren, y disfrutad. 

martes, 1 de abril de 2014

En defensa de: El final de How I met your mother

Obviamente, si no queréis spoilers, os vais. A mí no me echéis la culpa si os coméis alguno.

Tenía miedo del final, de que la fastidiaran. Y al final, la serie que lleva casi diez años acompañándome, que es algo más que una serie para mí, no me ha fallado. A pesar de que haya habido bajones, a pesar de ciertas cosas que no me gustaron esta temporada.... aunque ahora, sabiendo el final, claro, las veo de otra manera. 


Sinceramente, pienso que a esta serie le ha perjudicado tener algunos "new-fans". Los pongo entre comillas no por el término, si no por lo de fans. Estamos los que la seguimos desde el principio casi, y los que se subieron más tarde al carro, pero la sintieron como los que estuvimos ahí desde siempre (con los de siempre, me refiero a los que hemos sentido de forma especial esta serie, que hay gente que la ha visto desde el principio, y con el paso de las temporadas, se ha ido decepcionando). Luego, están los nuevos fans, esos que la han visto, pero llevan temporadas pidiendo que se acabe, echando pestes de ella, y quejándose de esto: pero si esto va de la madre, por qué no la sacan ya. Yo pensaba: pero qué equivocados estáis, esto no va sobre la madre, ¿es que no entendéis la serie? Hoy, más que nunca, con tanta gente criticando el final, me acuerdo de eso.


Puede que vosotros imaginarais otro final en vuestra cabeza: el fácil, el tópico, el feliz final con Ted casándose con la madre. Porque era lo que había que esperar, o lo que nos quisimos creer que había que esperar. Porque la serie lleva nueve temporadas dándonos pistas de que no debíamos esperar eso. Si hubiera acabado así, por mucho que os encabezonéis, la serie no tendría sentido. No lo tendría. Si no sabéis por qué no lo tendría, creo que no habéis estado prestando atención.

La serie habla sobre la historia de amor de Ted y Robin. Siempre ha hablado sobre eso. Aún cuando ellos han estado con otras personas, se ha insistido en que seguían sintiendo algo especial el uno por el otro. Llevan nueve temporadas machacándonos con ello, haciéndonos ver que siempre se querrán. Incluso, cuando ha aparecido en escena la madre. Hasta el penúltimo capítulo de la serie, nos han dicho a gritos que Ted y Robin seguirán queriéndose, aunque pasen los años, aunque quieran a otras personas.

Podríais, como mucho, reclamar que el nombre de la serie es equivocado. Pero ni eso. Se llama Cómo conocí a vuestra madre porque es un padre que quiere pedirles permiso a sus hijos para rehacer su vida con una mujer a la que ha querido siempre. Y para ello, les cuenta cómo conoció a su madre: es decir, todo lo que él y Robin sintieron antes de que él conociera a su madre, una mujer a la que por supuesto, quiso muchísimo. Pero eso sus hijos ya lo saben. La madre es un personaje secundario en la serie, no porque sea secundaria en la vida de Ted, sino porque sus hijos ya saben que sus padres se quisieron. Ted necesita que sus hijos entiendan por qué quiere intentarlo con Robin, por eso no habla más de la madre. Por eso la historia comienza el día que conoció a Robin, y toda la historia es sobre cómo nunca pudo olvidarla. 


¿Esto significa que no quiso a la madre? No digamos chorradas. Tampoco olvidará jamás a Tracy. Ted vivió una historia de amor con la madre, Tracy, y fue una historia preciosa. Se parecían, congeniaron, había química, tuvieron hijos juntos, se casaron, fueron felices y se quisieron muchísimo. Si ella no hubiera muerto, Ted no lo hubiera intentado de nuevo con Robin. Es más, aún así, pasan seis años hasta que Ted se atreve a rehacer su vida. También he leído tonterías como que, con este final, toda la historia de Barney y Robin es una mentira. ¿Que acaben divorciados significa que no se quisieron nunca?¿En qué nube de colores vivís? ¿Si te separas de alguien y quieres a otras personas, significa que jamás os quisistéis? Menos tonterías, por favor.

En la vida, siempre hay una persona especial por la que vas a sentir algo. Y puede que la vida, las circunstancias, te alejen de esa persona. Eso no significa que no puedas enamorarte, hacer tu vida y ser feliz. Esa persona para Ted era Robin, y para Robin siempre fue Ted también. Las circunstancias hicieron que durante mucho tiempo, no pudieran estar juntos. Es más, creo que Ted y Robin solo podían estar juntos en ese momento de sus vidas que se refleja al final, porque antes los dos buscaban otras cosas, y hubieran vuelto a fracasar. Ted encontró a Tracy, la otra gran mujer de su vida; Robin, a Barney. Una vez están los dos solos, sabiendo que no pueden estar con las otras personas, solo les queda pensar en esa persona por la que nunca han dejado de sentir algo. Una vez Ted pierde a Tracy, su mujer, la mujer con la que habría estado siempre si una enfermedad no se la hubiera arrebatado, los sentimientos por Robin se reavivan, una vez supera la muerte de Tracy, y sabe que solo puede rehacer su vida con ella. Y otra cosa: acordaos de que Ted no es el único que ha querido a otra persona además de a su mujer. La madre se nos presenta como una chica que perdió a su novio, y que siempre va a estar enamorada de él. Sin embargo, aceptáis que la madre pueda querer siempre tanto a su novio fallecido como a Ted; pero parece que algunos no entienden que el caso de Ted es el mismo, que quiere a dos personas.


Si no entendéis que es lógico que Ted y Robin acaben juntos, creo que deberíais echarle un vistazo a la serie otra vez, y cuando la veáis, sed conscientes de a quién le está contando esa historia, y por qué lo está haciendo. Si hubiera acabado felizmente con la madre, no hubiera tenido sentido esa historia, porque es sobre por qué él y Robin deben estar juntos.

Lo único que me molestó un poco es que, al acabar de verlo, tenía la sensación de que la madre sobraba y que se la habían tenido que quitar de en medio. Pero pensándolo, y viendo a quién le cuenta la historia y por qué, todo tiene lógica. No es que la quiten porque sobre, es que está enfocada de manera secundaria y no se detiene en eso, porque le está pidiendo a sus hijos estar con Robin. ¿Debería haber sido la madre Robin y que se dejaran de tonterías? No. Por qué. La vida no es siempre un camino recto, no siempre encuentras a esa persona y todo sale rodado. Y Ted encontró dos caminos: Robin y Tracy. Pero el camino de Tracy no pudo continuar. No siempre acabas con la persona con la que te casas o tienes hijos. En la vida real, las cosas no salen tan bien. La gente muere, la gente se divorcia, la gente se equivoca. Y una de las cosas que más me han gustado siempre de la serie es cómo refleja las cosas que nos pasan, y cómo te puedes identificar con las situaciones y los personajes.


Sobre las otras cosas que pasan en el final, me parece bien todo. Lily y Marshall sin ningún conflicto, como era de esperar, queriéndose hasta el fin. Que Barney y Robin acabaran divoricados se pudo intuir con el final del capítulo de su boda. A mí me encantan juntos, pero entiendo que se divorcien. Siempre han tenido dudas sobre su relación, en especial Robin. Y ya lo intentaron una vez, y no salió bien. Se quieren, pero no funcionan bien juntos. Y me encanta que no junten a nadie con Barney: si no puede acabar con Robin, no lo veo con ninguna otra mujer. Lo veo siguiendo siendo Barney. Como ha pasado. Y siempre pensé: qué suerte tiene que nunca deja a ninguna embarazada. Pues al final, ha pasado. Y me parece que su hija es la historia de amor que Barney se merece, y el mejor motivo por el que Barney pueda sentar la cabeza.

También me parecía obvio que el grupo se iba a alejar. Esas cosas pasan. Sería bonito pensar que vas a seguir viendo todos los días a tus mejores amigos, pero la vida crea distancias. Y eso no significa que la amistad haya muerto. Y, por supuesto, adoro absolutamente el momento en el que la madre y Ted se conocen: es precioso, al igual que es una preciosidad cuando Ted habla sobre que ella enfermó, y lo mucho que la quiso. Si en la serie se hubieran detenido más en enseñar a la madre, y en enseñarlos juntos, su muerte hubiera sido muchísimo más dura. Y, repito, se hubieran salido del tema de la serie: la historia de Ted y Robin, para que sus hijos acepten a Robin como pareja de su padre. Al fin y al cabo, una de las cosas más icónicas de la serie es esa trompa azul, y Ted esperando bajo la ventana de Robin. Los guionistas lo sabían, y no podían haber cerrado mejor esa relación que volviendo a ello.


Esta temporada ha tenido ciertos puntos mejorables, igual que las últimas. Pero creo que el final ha sido perfecto. Era el final más coherente posible. Os puede gustar más o menos, pero no lo acuséis de que no tiene sentido. Yo solo puedo dar las gracias, porque me han acompañado durante muchos años. Porque, aunque tiene sus fallos, creo que seguirán acompañándome siempre. Os digo adiós, pero en realidad, es un hasta luego, hasta que vuelva a pensar en vosotros o hasta que vuelva a necesitar volver a pasar tiempo con vosotros. Para mí, este final, no es solo un final más. Es el fin de una era, pero siempre estaréis ahí. Os dejo con una cita de un crítico de Time:

"I'm going to remember it, in other words, in the way HIMYM wanted us to believe that Ted remembered Tracy. Sometimes something you love dies terribly, and you move on. And you just have to remember everything that you loved as long as you could."

PD: No he podido llorar más.


miércoles, 26 de marzo de 2014

10 razones para amar y 10 razones para odiar la última temporada de How I Met Your Mother

Sé que aún queda un capítulo. Pero sé, que aunque haya habido cosas que me han cabreado, cuando acabe How I met yout mother no seré capaz de juzgar bien. Ya le dedicaré una entrada, porque pese a todo, ha sido una de las series de mi vida, y lleva acompañándome desde que estaba en el instituto (ahora, ya hace algún tiempo que acabé la carrera). Pese a sus fallos, es especial para mí. De eso hablaré cuando llegue el final. Pero no vengo a hablar de eso ahora. Vengo a hablar de esta última temporada, a falta de esa pieza final.

Y es que, esta temporada me está haciendo sentir sensaciones muy encontradas. En realidad, no son motivos por los que odie la temporada o la ame: más bien, para mí son 10 aciertos y 10 cosas negativas que hemos visto a lo largo de los 22 capítulos. Pero poner lo de amor/odio siempre es más radical y suena mejor. Por supuesto, voy a spoilear, así que si no vais al día, huid cuanto antes. Y veréis, además, como algunas razones están en ambas listas.

10 razones para amar la última temporada de HIMYM

Una temporada, una boda

Cuando leí que la última temporada estaría basada en un solo fin de semana, pensé que sería una locura, y que se cargarían la serie. Ahora, no me parece tan mala idea. Aunque claro, con matices, pero estamos en la parte de decir cosas buenas. Una cosa que siempre he adorado de esta serie es cómo está contada, y el uso de los flashbacks y los flashforwards. Me parecen una maravilla, que da muchísimo juego, y que incluso hace las cosas más reales, ya que a veces se cuentan como cuando le cuentas algo a un amigo; y por supuesto, le aporta un toque único. Apostar por hacer una temporada entera sobre dos días, además de esos saltos en el tiempo, me parece algo arriesgado y original, hay que reconocérselo.

La madre

Hace años, creía que a la madre no la conoceríamos apenas, que tal vez acabaría la serie con un: y así es cómo conocí a vuestra madre. O tal vez, que veríamos la boda de Ted y poco más. Han decidido enseñarla, y aunque la primera impresión me dejó rara, reconozco que adoro absolutamente los momentos que tiene con Ted, y creo que le queda perfecta. Quedan bien, hay química, es maja y no es una petarda como todas sus ex novias excepto Robin. Y esas cosas, de que se gusten antes de conocerse...: cuando ella toca la canción y la canta y Ted la escucha, que ella le invite a una copa sin saber quién es... Los adoro.

Thank you, Linus

Tengo que ponerlo como un motivo en sí mismo, porque para mí, es el gag de esta temporada. Me hace una gracia terrible, y lo veo como esas bromas míticas que abundaban en temporadas anteriores.


Referencias a temporadas pasadas

Los guionistas creo que han aprendido a tocarnos la fibra sensible, al menos a aquellos que somos muy fans. Y en esta temporada, han tenido detalles cariñosos con nosotros: ha habido muchísimas referencias a cosas del pasado, y a personajes. Eso le da un punto nostálgico perfecto, y te hace recordar todo lo que has pasado con ellos, ahora tan cerca del final. ¡Si hasta ha salido la piña! Y me encanta, por ejemplo, que sepamos que Scooter acaba con la doble stripper de Lily y Boats Boats Boats! con The Captain.

El capítulo 9x16: How your mother met me

Ma-ra-vi-llo-so. Me encantó. Es ese que está centrado en la madre. Me encanta, porque supuso algo nuevo, y por otro lado, mezcló perfectamente la historia de la madre con la de Ted. Esos detalles de que hayan estado en los mismos sitios, y ahora lo veamos desde la perspectiva de ella... Además, quién nos dice que no nos hemos podido cruzar mil veces con personas que nos cambian la vida antes de conocerla. ¿Y qué pasaría si al final no te cruzas? ¿O es que estabas destinado a ello?



La cena de ensayo


No es que sea el capitulazo del siglo, pero me gusta cuando enseñan liadas de Barney, porque se parece más al Barney de siempre. Y me gusta que ese tipo de locuras sea la forma que tiene de decirle a Robin que la quiere. No hay que hacerlos en plan pastelada, no son Lily y Marshall.



Tensión dramática

En muchos capítulos, han añadido momentos y reflexiones sobre el futuro que no auguran algo bueno. Pase lo que pase, entre los momentos emotivos de Ted y la madre, y las pinceladas de drama, han conseguido que en la recta final, comentara con amigos los capítulos, como hacía mucho tiempo que no hacía. Y, además, que estuviera deseando que hubiera otro.


Los capítulos de relleno


En esta temporada, podemos diferenciar los capítulos en los que se sigue una trama de importancia, y los que podrías quitar y no pasaría nada. Sin embargo, estos últimos le dan un respiro a la serie. En las últimas temporadas, parece que por momentos se olvidaba de que era una comedia, y capítulos absurdos sin relevancia argumental siempre han sido parte de la esencia de la serie.


La renovación de los votos de Lily y Marshall

Últimamente, los veía algo descuidados como pareja: todos los momentos bonitos se los llevaban Barney y Robin. Es cierto que seguían teniendo cosas que te demuestran que son la mejor pareja del mundo, pero se echaba en falta un momentazo bonito de los suyos.



Bromas que siempre recordaremos


Los fans de HIMYM tenemos muchas cosas en la cabeza cuando pensamos en la serie. Pensamos en capítulos concretos, en personajes...y también, nos llevamos en el recuerdo mil gags o chorradas que se han quedado en nuestra memoria, como puede ser la ya mencionada piña, la Slap Bet o el Tantrum. Son pequeños detalles que la hacen grande y mítica. Esta temporada puede no ser tan divertida, pero ha tenido algún momento bueno, como cuando Barney aparece representando a los diferentes miembros del Bro Code según su lugar de procedencia, la presencia de William Zabka, el caballero de Indiana Jones, ese zumo para la resaca milagroso que todos querríamos tener, Barney hablando como Jabba borracho, o el capítulo de las técnicas de la bofetada milenaria.

10 razones para odiar la última temporada de HIMYM

Una temporada, una boda

Os dije que repetiría razones. Sí, creo que es original, pero también pienso que es una trama que puede quemarse muy pronto, y en algunos capítulos se nota que hacen algo por hacer, por alargar. Puede llegar a hacerse pesada, y te preguntas si no habría sido mejor otra cosa. Aunque yo creo que el problema no es la idea, sino cómo está aprovechada en ciertas etapas de la temporada.

Tema Ted y Robin

Es algo que siempre me ha mosqueado un poco. En temporadas anteriores, parecía que cuando no sabían que hacer, volvían a sacar el tema dichoso. Bien, estamos en la última temporada, hemos visto a la madre, nos quieren convencer de que están hechos el uno para el otro... ¿por qué siguen dándole vueltas al tema? ¿Hasta el penúltimo capítulo? ¡Basta ya! Esto se ha convertido en: Cómo me quedé con vuestra madre porque vuestra tía Robin se fue con otro.


Qué pasa con la madre

Siguiendo en la línea de las dos anteriores, para mí este es uno de los grandes fallos y decepciones esta temporada. Si no sabes qué contar en una trama limitada a dos días, ¿por qué no aprovechas para que conozcamos a la madre? Y viendo lo de Robin y Ted... ¿nos tenemos que creer que la madre y Ted se enamoran de repente? Lleváis nueve temporadas diciéndonos que quiere a Robin, si queréis convencernos de lo contrario, aprovechad y enseñadme cómo se enamoran. Hasta la madre es una persona que reniega del amor, pero nos tenemos que creer que Ted es el amor de su vida... porque sí. Quiero creérmelo porque lo veo, no porque decís que es así. Si fuera una temporada normal, podría entender que no saliera...pero en esta, que no saben ni qué hacer... Aprovechadla para esto. Si ha salido más la negra que acompaña a Marshall en coche que la madre. Ojalá la madre hubiera salido más, y ojalá hubiéramos visto más de ella con Ted.

Capítulo 9x17: Sunrise

Después del maravilloso episodio 16, vino esta montaña de basura. Así. No hay capítulo de la serie que más asco me dé que este. Uno de los motivos, es que se vuelve al tema Ted y Robin,y además, de forma ridícula y patética, y a tan poco del final. Pero no solo eso: los escasos chistes del capítulo, no tienen ni puñetera gracia. Y los personajes actúan como imbéciles. Si hasta Lily y Marshall dicen gilipolleces, como que Lily podría dejar a Marshall si continuara con esa actitud tonta; o que Barney, que en su vida ha salido con pringados, se vaya de fiesta con ellos, y les entregue el Bro Code. Anda ya. Una mierda enorme.

Relleno everywhere

Sí, antes he defendido los capítulos de relleno, pero ahora los critico. Algunos están bien, pero otros no tienen tanta gracia, y te hace recordar cuando la serie hacía ese tipo de capítulos y sentías que estabas viendo algo legendario. Además, cuando ves que quieres ver cosas de la trama argumental cerrradas, que quieres ver a la madre.... y que en lugar de tratar eso, se lo pasan por el forro por capítulos de relleno, te cabrea. 

Barney, menos azúcar, por favor

Es verdad que el personaje de Barney cambió y es normal: no puedes aguantar un personaje así nueve temporadas sin meterle algún cambio, se hubiera quemado. Y cuando uno se enamora, cambia, e igual hace las pasteladas de las que se reía antes... pero ni Barney ni Robin son tan empalagosos. Y a Barney, en muchos momentos, le sobra azúcar.

¿Drama innecesario?

En HIMYM, no recuerdo a partir de qué temporada fue, se produjo un cambio. Pasó de ser una comedia, a ser una comedia que de vez en cuando, tonteaba con el drama. No me molestó ese cambio, porque renovó un poco la serie, y creo que se han caracterizado por enseñar etapas y momentos de la vida con los que te puedes sentir identificado, y en la vida se ríe, pero también se llora. El problema del drama en esta temporada es que ha pasado a tener importancia para que todos nos rompamos la cabeza pensando diferentes teorías de un terrible final. Un terrible final que quizá no llegará nunca, y solo se ha hecho para que la gente hable, en vez de que se centre en comentar defectos de la temporada, y que suba la audiencia. Sí, arriba he dicho que en parte, me gusta porque me ha hecho ver la serie con más ganas, pero por otro lado... Supongo que dependerá de cómo acabe la serie.


La boda de Barney y Robin

Quería que estos dos acabaran juntos desde antes que se liaran por primera vez en la tercera temporada. Cuando supe que la temporada iba a ser solo sobre su boda, al menos pensé que seguro que harían algo guay. Pero la boda ha sido una mierda. ¿Por qué te pasas una temporada entera con una boda, y luego haces la boda deprisa y corriendo? Y otra vez Robin y Ted. Me da mucho asco que en la boda de Barney y Robin tenga más protagonismo Robin diciendo que debería irse con Ted. Y bueno, lo dice como si Barney nunca hubiera hecho nada por ella, y fuera lo peor (en la temporada pasada, Robin ya aceptó cómo era Barney...). Cuando por fin se decide a quedarse con Barney, no tenemos momentazo emotivo. Si quiero ver algo bonito de estos dos con referencia a la boda, tendré que ver de nuevo la pedida de Barney: eso sí fue bonito, sin ser empalagoso, original, se nota que se lo trabajaron, y totalmente Barney-Robin.

Ted es el protagonista

Es verdad que no es la primera vez que se tiene la sensación de que en la serie se han olvidado de que Ted es el protagonista para cederle terreno a Barney, pero esta temporada está siendo demasiado descarada en ese sentido con el tema de la boda. Es la última temporada, Ted lleva mucho tiempo atravesando una mala situación, va a conocer a la madre... debería ser su momento, y no parecer un secundario sin nada que aportar.


Esto se acaba...

Sí, por una parte quiero que acabe, porque esta temporada está dando más signos que nunca de que el tema estaba ya agotado, y que se estiró de más. Pero por otro lado, odio esa sensación de saber que se va a acabar. Y odio que se acabe así. Las otras temporadas pueden haber tenido altibajos, haber tenido capítulos más flojos... Pero esta está siendo diferente. Me ha llegado a enfadar. Y solo pienso en la de cosas que se podrían haber contado, y no se han hecho. Me da rabia decir adiós así, con este sabor agridulce, ahora que quedaba tan poco. Tal vez, cuando vea el capítulo final, me olvide de todo lo malo. 

Como véis, esta temporada esta sacando mi lado más bipolar. A falta de un capítulo, la verdad es que me cuesta asimilar que vaya a ver el final de esta serie. Una vez desquitada con las cosas que me han molestado, me preparo para ese día, con la sensación de que, hagan lo que hagan, acabaré llorando. Mucho.

domingo, 2 de marzo de 2014

Top Oscars 2014

Como cada año desde hace unos cuantos, he cumplido mi reto de ver las nominadas al Oscar a Mejor Película. Sí, ya sé que los Oscars son todo publicidad, marketing, amiguismos y blabla, y son demasiado mainstreams. Sí, pero no podemos evitar prestarles atención, y aunque no sean sinónimo de calidad, es divertido criticar los vestidos, alegrarte cuando alguien que se lo merece obtiene reconocimiento (a algunos, además, les puede suponer un empujón a su carrera), y reírte de lo ridículos que son cuando dan premios de mierda.

Este año, ninguna de las nominadas me ha parecido un horror, lo cual es un avance con respecto a otros años. Hay tres que me han gustado bastante, otras que me han parecido que no estaban nada mal, y dos que no me han terminado de convencer. Allá va mi top personal de las nominadas.

1 y 2 - El lobo de Wall Street y Her


Ahora mismo, no sabría decir cuál me gusta más. Debería volverlas a ver para decidir. Además, ambas son muy distintas.
De la de Scorsese ya hablé en este blog. Me parece divertidísima, DiCaprio está sensacional, creo que tiene escenas y momentos muy míticos e icónicos, y por supuesto, es algo más que juerga, sexo y drogas.
De Her tendré que hablar. Me pareció una película preciosa y triste, una historia de amor distinta, una historia maravillosa sobre la soledad. Aunque esté ambientada en un futuro, creo que nos define perfectamente. Joaquin Phoenix está inmenso, y me encantó también la actuación de Scarlett, aunque no la viéramos en pantalla.

3- Dallas Buyers Club


Quién nos iba a decir hace unos años que íbamos a estar encantadísimos con las películas de Matthew McConaughey, y que su actuación, además, iba a ser uno de los motivos. Dallas Buyers Club me gustó mucho. Una buena historia, a la que saben sacarle bastante chicha, con una crítica a la sociedad, a la intolerancia, al sistema sanitario americano y a las industrias farmacéuticas. Un drama que esconde una historia muy dura, pero creo que la película acierta no cayendo en recrearse en el tono dramático, aportando toques de humor y centrándose en otras cosas, sin dejar de lado la parte humana. McConaughey está para quitarse el sombrero, y Jared Leto también me gustó interpretando al personaje que a primera vista parecía quizá el más excéntrico, pero acaba aportando el lado más tierno de la película.

4, 5 y 6 - Philomena, Nebraska y Capitán Phillips




Las pongo todas juntas porque si las separo en varios puestos, sería al tún tún: las tres me han gustado, aunque no me han fascinado; y más o menos me han gustado de la misma manera.

Philomena ha sido una sorpresa agradable. No me llamaba nada la atención, no sé por qué, y la he visto porque estaba nominada. Recomendable. No es un peliculón, pero entretiene, tiene una historia en la que también es fácil caer en el drama barato, pero se mueve muy bien entre el humor y la emoción, que no lo facilón. Algún momento llegó a tocarme la fibra, y otros, a cabrearme por lo que cuenta. A pesar de eso, creo que deja una sensación agradable.

Nebraska nos habla de la relación entre padre e hijo, de la vejez, de la nostalgia. A mí las historias de personas mayores ya suelen llamarme la atención, sobre todo de ancianos. Así que, esta era fácil que me gustara si estaba bien hecha. Es una buena historia, que sirve como excusa para hablar de otras cosas, y tiene grandes momentos. Pero creo que le falta algo de emoción, me dejó bastante fría. Antes de verla, leí que algunos la comparaban con Una historia verdadera de Lynch. La verdad es que tiene ciertas similitudes, y creo que la de Lynch sí conseguía transmitir esa emoción. Sin embargo, Nebraska está bastante bien.

Capitán Phillips puede no ser un peliculón, pero cumple de sobra. A pesar de sus más de dos horas, es muy entretenida, tiene momentos de mucha tensión y te mantiene en vilo. Además, tenemos al gran Tom Hanks, que la hace crecer con su carisma y su actuación. Quizá le habría recortado un poquito de metraje, pero creo que consigue de sobra lo que pretende. Se disfruta pasando nervios.

7 - Gravity


Gravity me pareció una gran experiencia cuando la viví en el cine. Me sentí como si estuviera en el espacio, y llegué a sentir mucha angustia, e incluso ansiedad. ¿Por qué la pongo tan abajo, entonces? Por tres motivos:

1- Creo que va perdiendo fuelle conforme avanza. Empieza estupendamente, pero a medida que avanza, va a peor.
2- Hay una escena que no me gustó nada: Sandra Bullock se pone a recitar un monólogo lleno de topicazos sobre el miedo a morir y blabla. Me pareció un poco ridículo, lleno de frases que hemos oído mil veces, y totalmente innecesario. No hubiera pasado nada porque la película durara menos de hora y media.
3- Creo que una película tiene que ser algo más que algo que vivir en una sala de cine. Creo que una gran película debe serlo si la ves en una sala de cine, y si la ves en tu casa. Y sí, Gravity en el cine es una experiencia genial, pero creo que en la pantalla de tu casa pierde. No creo que solo tenga méritos en aspectos técnicos (algunos la comparan con Avatar, y pienso que esta es algo más, transmite cosas gracias a ese aspecto técnico, lo de Avatar era hacer un videojuego cutre de cojones), también en cómo los utiliza para contar algo...pero no sé. Me cuesta clasificarla. 

8- 12 años de esclavitud


Ya comenté por qué no me gustó, aunque tampoco me parece una mala película, así que no voy a detenerme mucho más. Me parece excesivamente correcta, fría, tópica, previsible y caricaturesca. 

9 - American Hustle (La gran estafa americana)


Una chorrada de película. Sin más Una de estafadores para entretenerte un rato, pero hay mil mejores. Si no fuera de quien es, si no hubiera tenido esa publicidad y no hubiera tenido estos actores, nadie le hubiera hecho caso. Es mediocre hasta decir basta. Al menos sí, entretiene. Y los actores la salvan un poco. Pero no tiene más. Se preocupa más de tener actores guays y de que las protagonistas enseñen carne en todas las escenas posibles que de hacer una buena historia. A veces, roza un poco el ridículo. De los 100 chistes que se cuentan, tendrán gracia 10. El personaje de Jennifer Lawrence me pareció muy insufrible, aunque ella no lo hace mal (pero no para una nominación al Oscar...es una tontería de papel, bajo mi punto de vista, no tiene excesiva complicación hacer de choni chabacana con pocas luces), y la historia de amor no tiene interés ninguno. A mí esto de que me metan con calzador desde Hollywood lo maravilloso que es David O. Russell ya me toca las narices. Sobre todo con productos como este. Y El lado bueno de las cosas estaba bien, pero tampoco era ninguna joya (y si tuviera que puntuarla teniendo en cuenta los últimos 15 minutos, le daba un 0), y ya fueron pesaditos con ella. Todas las nominaciones que se ha llevado no se sostienen por ningún lado.

lunes, 17 de febrero de 2014

La No Recomendación: El remake de Oldboy

Oldboy es mi película favorita. Así que, sí, admito que yo condené el remake desde el primer día y que iba a ser difícil sacar una opinión positiva de mí, fuera como fuera. Es mi película favorita, y me toca la moral que en Hollywood hagan remakes por falta de ideas y para tener su versión yanqui, sin la intención de aportar nada nuevo. Por mucho que al principio dijeran como excusa que ellos se iban a inspirar más en el manga, esto no es más que una copia. Yo dije en su día que era una estúpida patañaa para justificar lo que estaban haciendo, pero que sería mentira. Del manga, efectivamente, ni rastro. En fin, mi religión me obligó a odiarlo desde el primer día. De hecho, cuando salió el tráiler, pillé tal mosqueo que hice un artículo en Tokio Blues dando 10 razones para odiarlo.

Pero os voy a confesar una cosa que jamás dije en mi campaña contra este remake: me esperaba, muy a mi pesar, algo de cierta calidad. Eso no significaba que fuera a gustarme, pero sí esperaba algo más o menos decente (más menos que más, pero bueno). Por la sencilla razón de que parte de una historia interesantísima y genial. Tan retorcida, que es difícil no sacarle partido. Y detrás está Spike Lee. Pero anoche vi el remake. Y señores, ya no lo odio. Ahora, si acaso, siento lástima. Me pareció tan sumamente malísima y ridícula, que no puedo odiarla.

A rasgos generales, la película copia, salvo tres chorraditas, toda la historia de la original. Pero mientras que la original era fascinante, hipnótica, y te atrapaba por completo, aquí se convierte en una historia de segunda, poco interesante y hasta aburrida. Además, si en la original todo estaba bien hilado, aquí no. Aquí muchas cosas pasan porque sí, y las que pasan por algún motivo, son por la razón más estúpida del mundo. Los personajes son, a cada cual más despreciable y/o ridículo, y actúan de forma totalmente incoherente. Y si en la coreana, el clímax final es una maravilla, que no pierde con visionados posteriores, aquí se roza el ridículo y causa cero impacto. Y nombro a la original, pero es que olvidándola, el remake es un desastre absoluto como película. Ahora, voy a detallar todos los puntos absurdos del remake, que son unos cuantos. Los que hayáis visto la original, podéis seguir leyendo, porque la trama es casi igual, solo que en esta ocasión, todo está mal contado. Cuando llegue al final, que es cuando cambian un par de cosas, avisaré de spoilers, por si algunos queréis ver el remake con el factor sorpresa. Si os da igual, pues seguid leyendo.


Bueno, pues la historia empieza con Joe. Joe es un gilipollas. Así, sin rodeos. Es un alcohólico, y un tío insoportable en todos los ámbitos de su existencia y su penosa vida. Te dan ganas de que lo encierren rápido, pero que tiren la llave al mar, y no le den de comer y se acabe la película para no tener que seguir soportándole. Pero bueno, al lío. En su noche de borrachera (en la que, por cierto, acaba paseando por un barrio chino, y le compra un juguete a una china que tiene las mismas alas de ángel que aparecen en la original...estos guiños sí que me tocan las narices, no me preguntéis por qué...me parecen muy de recochineo. Si quieres homenajear, no haces esta mierda, dejas la película tal como está, que así no muestras respeto), una chica asiática se le acerca, y entendemos que se va con ella. Cuando él se despierta, está encerrado ya.

Por cierto, lo de la chica asiática hay que comentarlo. Hay que comentarlo, porque cuando lo sueltan, 20 años después, aparece otra asiática con el mismo paraguas. Suponemos que es la misma, ¿no? O eso da a entender. Cuando conocemos al villano, descubrimos que la chica asiática es su guardaespaldas (Pray For Mr Han...para una cosa que cambia de la historia original, quita a nuestro silencioso Mr Han para meter a una china que está buena para que en una escena de la película enseñe el culo gratuitamente). Os lo comento porque la chica tendrá unos 30 años (la actriz, de hecho, tiene 27), y por esa regla de tres, tenía unos 10 años cuando se produjo el secuestro. Por tanto, primer fallo: no puede ser la misma chica, jamás. Y si son conscientes de ello, ¿por qué dan a entender que es la misma mujer? ¿El villano se compra una asiática nueva cada vez que su guardaespaldas cumple los 30?

La estancia durante el secuestro es similar a la de la original. Aunque esta es bastante más larga, lo cual para mí es un error: hasta la media hora de la película, no sale fuera, y en poco más de una hora tiene que contar todo lo demás. Se podrían recortar unos minutos del secuestro sin problema. Y durante el secuestro, otro fallo más. Una de las claves del secuestro es conseguir que se mantenga con vida. Por eso, cuando intenta suicidarse cortándose las venas, le echan el gas con el que le duermen, para poder curarlo. En cambio, dejan que él haga un agujero enorme en la pared del edificio dónde está. Caben por el agujero él, la tele, la almohada, el váter... y se asoma por ese hueco. Vuelve dentro para coger las cosas para pirarse, y entonces, le duermen. No tiene sentido. Nunca deberían haberle dejado hacer un hueco tan grande en la pared. Desconozco si está a la suficiente altura como para matarse si se tira, pero si no lo está, igualmente puede salir corriendo o huyendo de allí. Y podría haberlo hecho al asomarse la primera vez. En la vida debería haber sucedido eso.

Esta era mi cara de WTF mientras veía esta película
Bueno, vamos ya a cuando lo sueltan (en un bául, en un sitio con hierbajos...a Oh Dae-su fue en su maletín, en un césped verde). A ver. Si te pasas encerrado 20 años, cambias. Un poquito, vaya. Primero, físicamente: 20 años no pasan en balde, y más si estás en esas condiciones: envejeces mucho más. Oh dae-su sí parecía más joven antes de ser secuestrado, y al salir sale más demacrado y parece otro: no solo por los años, sino porque Min-sik Choi consigue una expresión diferente, con lo que parece una persona distinta. Josh Brolin sale con su misma cara de palo, y sin haber envejecido absolutamente nada. Solo lleva el pelo más corto. Pues vale.

Y también cambias psicológicamente: te has pasado 20 años encerrado en una habitación, sin saber por qué. Eso trastorna a cualquiera, aunque sea un poquito. Oh dae-su sale con dificultades para relacionarse, sale asombrado por ciertos cambios que aprecia, tiene impulsos más animales... se ha convertido en una bestia. Aquí el amigo Joe no solo sale y se comporta completamente normal: se comporta mejor que antes. Que no me vendan la moto de que en el secuestro se ha redimido y se dio cuenta de que era un gilipollas. Eso vale. Pero no puede salir y comportarse como si nada y relacionarse estupendamente. No. No. Y NO. Por no asombrarse de nada, el tío fue encerrado a principios de los 90, y le sueltan con un smartphone última generación, y no se sorprende y sabe utilizarlo perfectamente. Eso sí, luego preguntará que por qué suena una musiquita cada vez que lo llaman. No sabe qué es un tono de llamada, pero ha nacido con el don del dominio y conocimiento de lo táctil y de las últimas tecnologías.

¿Recordáis que Oh Dae-Su se entrenaba y sale sabiendo pelear? No es un crack, pero sabe pegar buenos puñetazos. Joe también se entrena. Oh Dae-su, al salir, le pega cuatro puñetazos a cinco niñatos pringados. Joe les pega una paliza, cual maquina de matar perfecta, a niñatos...que son deportistas y probablemente estén estrenados, aunque no sea para pegar, y tengan fuerza y tal. Pero eh, da igual. Que así vemos que Joe ahora lo peta y es Terminator.

Siguiendo a la china del paraguas, se encuentra con la chica de la película, Marie, creo que se llamaba. La chica ofrece ayuda y atención médica por caridad a personas con problemas y blablabla. Le da su teléfono, y él se va con un viejo amigo. Un viejo amigo que al verle dice: QUIÉN ERES, LARGO DE AQUÍ. Pero si está igual, querido mío, cómo no lo vas a reconocer. Estando con su amigo se desmaya, y casualmente, tenía la tarjeta de la chica en la mano, y el amigo la llama. Ella lo atiende, y lee sus diarios y cartas que escribió mientras estaba secuestrado, y decide ayudarle a buscar a su hija, que sigue viva, y a encontrar a quién le hizo esto. Por cierto, de su hija pasa como el culo, y no intenta buscarla, aunque se pasara 20 años encerrado pensando en ella. Lo de buscar a su captor...bueno, con calma. No vamos a ver un Oh Dae-su roto por dentro, consumido por el odio y la rabia, que necesita vengarse. Aquí vemos a Joe con cierta curiosidad, pero si avanza en la investigación, es porque las cosas le vienen solas o el villano el pone un límite. No está muy desesperado, la verdad.

Pues Joe y la tal Marie (o cómo se llame) buscan a dos señores que él tiene en la lista de gente que podría estar cabreada con él, y entonces se acuerda de los dumplings que comía estando secuestrado, y que el restaurante se llamaba Dragon algo. Van restaurante por restaurante, lo encuentra, y sigue al primer hombre con un pedido grande que ve. Así llega al edificio dónde estaba secuestrado, martillo en mano, claro. Si me dicen que esta es más violenta porque se ve cómo le da con el martillo a uno en la cabeza... no me hagáis reír. Más de lo que me hace esta película.

Total, llega, y va a torturar al tío que parece que manda ahí, Samuel L Jackson en este caso, para sacarle información. Esto puede ser uno de los únicos momentos buenos de la película, porque la forma de hablar nigga de Samuel L Jackson es amor. Fin. Aquí no hay tortura de muelas, si no que le va cortando cachitos de piel del cuello. Y para que sea más tortura, ¿qué hace? Le echa sal. Esto es tremendamente divertido, porque saca un bote entero de sal. ¿De dónde? Ah. Vete a saber. No salió de casa con él, y no es la típica cosa que un tío que lleva un negocio de secuestros tiene en su oficina. Joe es Terminator, controla la tecnología, y es mago.

Luego viene la copia de la escena de la pelea en el pasillo. Intenta cambiarla un poco, pero hay ciertos elementos que se repiten. Pero la otra es una jodida maravilla, estéticamente alucinante, y una pelea sucia, directa, y que a pesar de ser uno contra mil, consigue hacerla realista. Aquí intenta dar esos toques, pero se queda en copia mala, porque tiene elementos de pelea irreal y coreografiada (para los fans del kpop: parecen los EXO en Wolf o algo).

Sale bastante fastidiadillo de allí, arrastrándose con un cuchillo clavado en la espalda. Es salir del edificio, y un tipo lo recoge, lo mete en su coche y le dice: la diversión acaba de empezar. Y lo suelta en casa de su amigo. A ver, digo yo, que por muy dolorido que estés, ¿no te das cuenta de que ese tío está metido en el ajo? Sí, obviamente es el malo. Y no lo he comentado, el malo ya lo había llamado por teléfono: conoce su voz. Y no es una voz cualquiera. Y esto es quizá el aspecto más ridículo de la película: el malo. A mí me recuerda, desde la primera vez que se escucha su voz, al Jim Moriarty de Andrew Scott para Sherlock de la BBC. Pero mientras que Andrew Scott está carismático, divertido y absolutamente genial (también cuenta con un personaje tremendo, pero él lo eleva), este es una ridiculez. Es un tío medio mariquita, medio drama queen ridícula. Bueno, quitad lo de medio. Es absolutamente de vergüenza ajena su personaje. Y digo que me recuerda a ese Moriarty, porque intenta entonar muy parecido, y parece que le copie en otros aspectos de la actuación. No sé si es casualidad, pero vi la película con otra persona, y pensó exactamente lo mismo sin que yo le dijera nada. Un chiste de personaje, la verdad. Con eso, ya te cargas media película.


Cuando os decía que no persigue mucho la venganza y las cosas le van llegando, no es solo percepción personal. Después de curarse sus heridas por la pelea, se va a tomar algo tan tranquilo. Lo único que ha hecho ha sido encontrar el edificio dónde estuvo, y ya. Es que no se le ve con ganas. Bueno, allí se descubre el malo, y se abalanza sobre él, pero la china le pega una paliza. El malo le dice que le recompensará si averigua quién es él y por qué le secuestró en un límite de tiempo, y le dirá dónde está su hija. Ah sí, de repente se acuerda de que quiere mucho a su hija y que tiene que estar con ella.

Se reúne con la chica de la peli, y le dice lo del politono: jo, es que cada vez que me llama, suena esta musiquita. Y ella, con una aplicación o un programa en su móvil, con escuchar unos segundos, le saca qué canción es: el himno de Evergreen, la escuela dónde iba Joe. Sí, chavales. Hay programitas que te reconocen la canción. Porque esos programitas seguro que tienen todos los himnos de todos los colegios del universo. Lógica aplastante. Para qué inventarse algo más elaborado. Las chorradas molan más. Así que, deducen que eso es una pista, y que el malo es un antiguo alumno como él. Necesitan saber su nombre.

Se acercan al cole, pero piensan que es mala idea, y que es mejor colarse por la noche. ¿Cuál es la mejor idea? Ir a la casa de la directora, y que mientras ella habla con la señora, él se cuele y busque los anuarios para ver la foto del malo y averiguar su nombre. Plan genial. Todos sabemos que todos los directores de centros guardan sí o sí todos sus anuarios en sus casas. Y no solo eso: lo tienen a simple vista y será el primer libro que encuentres, como pasa en la película.

Bueno, descubren su nombre, y acaban acordándose de su hermana. Aquí viene el flashabck (mismo estilazo de rodaje y de escena que en la original, sí). Aquí vienen SPOILERS, porque la trama cambia ligeramente. Resulta que él no se tiraba a su hermana como en la original. La hermana se tiraba a su padre. Pero no solo eso. Al final de la película, veremos el flashback del malo, y nos enteraremos de que su padre también se lo tiraba a él. Eran niños muy obedientes, porque es entrar el padre por la puerta, y ambos: FATHER : D, y se empiezan a desabrochar cosas. Sentí mucha vergüenza ajena en ese momento del joven malo. Todo traspasa el ridículo de manera patética. Hace gracia y todo.

En la original, Oh Dae-su contaba que había visto a la hermana de Lee woo-jin con un tío, crece el rumor de que está embarazada, y ella decide suicidarse. Se ve clara la responsabilidad lógica de Oh Dae-su en esa cadena., hay conexión. Aquí, sí, vemos a Joe mirando, pero en el flashback ni lo vemos contárselo a alguien (aunque según dice él después, se lo contó a medio instituto), y sabemos que la familia se traslada a Luxemburgo, y que un día el padre dice cargarse a toda la familia. No sé, qué queréis que os diga, me parece menos comprensible, más cogido por los pelos todo, y más ridículo. Lee woo-jin era un malo increíble y perfecto, mítico, cabrón...hasta que descubres su historia, y en ese flashback del puente, comprendes el dolor que sintió en ese momento, y el que ha llevado arrastrando tantos años. Estaba enamorado de su hermana. Estaban enamorados. Ella murió por culpa de ese rumor, la razón de su existencia, la persona a la que amaba. Aquí, el malo es solo un excéntrico freak que está mal de la cabeza, porque cree que el padre que abusaba de él y de su hermana era el mejor hombre del planeta. Pues bien. El personaje es patético, y no me va a causar más impacto que un padre abuse de sus dos hijos si está rodado de forma tan irrisoria. En cambio, la historia de Lee woo-jin desgarra.

Y así llegamos al clímax final. Joe se ha ido a contarle lo que ha averiguado al malo, y tal (ah, y en un momento, se carga a la china guardaespaldas, y eso que era una diosa pegando...pero es Joe Terminator) Cuando estaba secuestrado, se enteró de que su hija seguía viva, porque en la tele pusieron programas de Crímenes misteriosos, y trataban en el que su mujer fue asesinada. Y decían que la niña había sobrevivido, y la sacaban con el paso de los años. Cuando lo ves, piensas que ya es raro que en la televisión saquen a la niña que no sabe qué ha pasado, que tantos años después hablen del crimen... te puedes oler que el malo está detrás del montaje, o te puedes creer que es otro fallo de guión, porque como todo es tan porque sí... Bueno, pues el malo le enseña el plató dónde se rodaba el programa, y le dice: no te creas todo lo que sale por la televisión. Y entonces, aparece su supuesta hija, Mia. El avispado de Joe tan contento, pensando que es su hija. No se huele nada raro. No se puede ser tan imbécil. Es que solo pone cara de medio sorprendido cuando ve el plató, pero ya está. Por supuesto, esa no es su hija, y es una actriz. He de decir que esta es la única cosa que me gusta de la película. Cambia con respecto a la original, y no es que me guste más, pero creo que es algo que está bien pensado.

¿Quién es su hija? Por supuesto, la chica de la película. Aquí debería darse el momentazo de la cinta. Pero da pena. Antes de que el malo le enseñe imágenes en una pantalla, él grita que quién es su hija, y le va a pegar un puñetazo. Pero no se lo da. Se queda parado hasta que el malo le da al play. No se queda parado en plan: me tiembla el puño y no sé si pegarte o no. Josh Brolin se queda quieto, porque está esperando a que el otro le de al play. Se pasa así unos cuantos segundos. De hecho, supuestamente el malo da al play, pero él sigue quieto con la misma expresión, hasta que ya Josh Brolin recuerda que tiene que mirar unas imágenes. Es el momento de mayor tensión y el más importante de la película, ¿y no puedes cuidar esos putos detalles?

Mariquita, dale ya al play que me canso de tener el brazo en alto y esta cara de perro

¿Y cuál esperáis que sea la cara y la reacción de un hombre al enterarse de que se ha tirado a su propia hija? Seguro que no esta:

¡Qué cague me da la niña de El exorcista, nena! Aunque mírame, si hasta parezco un idol posando de forma cute
Sí, es como cuando estás viendo una película de terror, y te tapas media cara con las manos. Yo aquí es que me reía, porque es absurdo y parece una broma todo. Después, reacciona diciendo no, no, no y suplicando, intentando imitar la actuación de Min-sik Choi en ese momento, ya que intenta poner un tono parecido. Pero es patético. Dura poco, además. No hay ni un cuarto de la locura, desesperación y desgarro emocional que sufre Oh Dae-su. Sí, grita un poco. Pero ya. No hace falta que se comporte como un perro, ni que se corte la lengua. Pero joder. No puede quedarse así. Demasiado entero. El malo, por cierto, se pega un tiro. Porque sí. Porque era como acababa la otra. En la otra, Lee woo-jin deja claro que su razón para seguir viviendo era Oh Dae-su y su venganza. Como ya ha acabado, no tiene motivos para vivir más. Este hombre, pues entendemos que se mata porque ha cumplido su venganza. Pero vamos, no sabemos mucho de él, podría habérselo no pegado. Incoherencias por todas partes.

Sinceramente, el final me parece pésimo. Por cómo está rodado, las reacciones de los personajes, las actuaciones (espero que se fustiguen al ver las de Yoo Ji-tae y Min-sik Choi después de lo que han hecho), y la poca intensidad del momento. En la coreana es un mazazo terrible. Y no es porque en esta sepas el final: he vuelto a ver muchas veces Oldboy, y el final sigue afectándome, desde el momento en que Oh Dae-su se encuentra con Lee woo-jin en el ascensor para subir al ático. No me vale como excusa la falta de sorpresa.

Bueno, ¿y qué hace nuestro Joe? Le manda una carta a su hija, le dice que ha hecho algo malo, y que viva su vida, y que no le busque. La tía, a pesar de lo implicada que estaba con él, se la ve muy happy. Y Joe le manda el regalo que le compra al principio de la película: una especie de pato de plástico feo de cojones que no vale ni dos duros. La tía lo abre, y se empieza a reír, y le encanta y lo pone en su coche. Y un carajo. Eso te llega, y lo tiras a la basura. ¿Y él? Se autosecuestra. ¿Por qué' ¿Para castigarse y que su hija no le encuentre? Pues supongo. Os digo supongo, porque me cuesta entender que una persona que se ha enterado de algo así, actúe tan fríamente y esa sea su decisión. Y ojo, para mayor sin sentido, la película acaba con él mirando a cámara y sonriendo. Anda y vete a tomar por culo, Spike Lee. Vaya basura has cagado.

Y antes de acabar: debo comentar el que es, para mí, el fallo más gordo de guión de toda la película. La película, en teoría, se basa en la venganza del malo contra Joe. Para poder vengarse, Joe tiene que tirarse a su hija. En la original, Oh Dae-su y Mido eran hipnotizados para conocerse, hablar y sentir atracción. Lee woo-jin se aseguraba de los dos iban a tener algo, ellos eran marionetas. ¿Aquí como se lo asegura el malo? Lo deja al azar. La justificación es que le construyó a la niña una infancia traumática, y por eso desarrolló ganas de ayudar a gente con un pasado turbio, y que seguro que se iba a enamorar de Joe. Pero qué carajo me estás contando. ¿Tu venganza se basa en que la tía seguro que se enamora de él porque ha tenido un pasado turbio? ¿A todo aquel que conoce y asiste, que tiene una vida difícil, se lo tira y se enamora? Es absolutamente incoherente. Es que podrían casi ni haberse conocido. Sí, la china del paraguas lo guía hasta dónde está ella, pero ellos podrían no hablar. O podrían hablar, y no volverse a ver nunca más. De hecho, que se vuelvan a ver, es casualidad, porque a ella le ha dado la gana de darle su tarjeta, y Joe la tiene en la mano cuando sufre la indisposición. Pasa porque sí. Esto no puede pasar porque sí. Esto es la venganza, y no puedes contarme que se venga porque a la tía le atraen los hombres con vida difícil, cuando ni sabes si se van a volver a ver y van a volver a hablar. Tiene que tenerlo controlado. Fallo enorme. No te puedes permitir un fallo así en la trama más importante de la película.

Spike Lee es como el niño que se copia un examen entero de otro niño. El otro niño saca un sobresaliente, y Spike Lee saca un 3. ¿Cómo copiando se puede hacer algo tan desastroso? Preguntadle a Spike Lee.


martes, 4 de febrero de 2014

Un personaje: Jesse Pinkman

Supongo que a todos los fans de Breaking Bad les llega ese momento en el que deben responder a la gran pregunta; ¿Walter White o Jesse Pinkman? 

No es que si eliges a uno, rechaces al otro, pero supongo que todos somos más de uno que de otro. La elección es complicada. Walter White es un personaje increíble, por eso lo siento por él: soy de Pinkman. Si no habéis visto Breaking Bad, no tenéis por qué huir de esta entrada. Jesse es una gran razón para ver la serie. Una de tantas.

La verdad es que Jesse me ganó pronto. Con permiso de Saul Goodman, me parece el personaje más divertido de Breaking Bad. Son incontables los momentos en los que Jesse me ha hecho reír, con sus bitches, sus reacciones impulsivas, sus caras, sus piques infinitos con Walter. Pero claro, Jesse es algo más que un chico que suelta un bitch cada dos frases. Creo que Jesse es mi favorito porque fue el que se metió más dentro de mí.

Me explico, y de forma sencilla: Jesse me parte el corazón. Mientras que hay otros personajes por los que puedo sufrir más o menos, es Jesse quién más me hace sufrir con una diferencia enorme. En parte, porque le pasan demasiadas cosas malas; y, por otro lado, porque me parece que es el que menos se merece que le pasen esas cosas. A lo largo de la serie, vemos atravesar a Jesse un camino terrible, duro y lleno de obstáculos, que destrozarían a cualquiera. Y siempre está esa sensación de: por qué él, si no se lo merece. Esa sensación de que Jesse simplemente tuvo mala suerte, que está perdido en algo que le supera, y que no debería estar ahí. Que cometió un error, y ese error lo estropeó todo.

Y ves cómo le arrancan las posibilidades de ser feliz, cuando es solo un chico que necesita apoyo y suerte para aprovechar toda la vida que le queda por delante. Ves a alguien que ha sido rechazado hasta por sus propios padres. Nadie pudo confiar en él, a pesar de demostrar que es la mejor persona de todos los que le rodean, que no soporta las injusticias o que le pasen cosas malas a la gente que quiere y a la gente inocente. A pesar de que es capaz de arriesgar su vida por ello, por esas personas, por lo que cree que está bien, porque es incapaz de vivir con el hecho de hacer daño a otros. Y te dan ganas de sacarle de ahí, de llevarle lejos de ese infierno, de decirle que no está solo, y pegarle cuatro gritos a todos los que le infravaloran y le tratan como si no fuera nadie.

Además, he de decir que es el único personaje con el que me identifico de la serie. Esas cosas siempre te hacen sentir más cercano al personaje. No soy tan valiente como Jesse, no digo bitch, pero puede que a veces sienta las cosas de manera parecida. Y, para más inri, cuando cocina con Walter y discuten, y la lía... no puedo evitar acordarme de mí y cierta persona. Sé que si nos metiéramos en la droga, seríamos como ellos dos: yo no entendería mucho, la liaría parda todo el rato, y él perdería los nervios. No pegándonos y diciéndonos barbaridades, sino en situaciones divertidas como las del 2x09, 4 days out, por ejemplo.


No puedo no tenerle un cariño inmenso a Jesse. ¿Os ha pasado alguna vez que un personaje de ficción se ha ganado un rincón en vosotros muy importante? Que, de vez en cuando, lo recordáis. Pensáis en él de vez en cuando, sintiendo que no podéis olvidarle, como si fuera más un viejo amigo que algo ficticio. Pues eso me sucede con Jesse. No puedo evitar acordarme mucho de él. Y, SPOILER tantas veces, deseo con fuerza que por fin haya tenido suerte, y le vaya bien en la vida. FIN SPOILER

Por supuesto, parte del mérito de lo grande que es Jesse, lo tiene Aaron Paul. Puede que haga otras cosas, y espero sinceramente que le ofrezcan cosas interesantes y siga regalándonos grandes actuaciones, pero siempre será Jesse. Y Jesse siempre será parte de mi vida, a su manera. A veces, la ficción es demasiado poderosa. Al igual que Walter White, de ese enorme Bryan Cranston, Jesse Pinkman es eterno. Por sus bitches, y por mil razones más.

Jesse, I miss you.

miércoles, 22 de enero de 2014

Películas: The Wolf of Wall Street

¿Alguna vez te has imaginado cómo sería una fiesta de una rockstar? Sexo, drogas, alcohol, mucho descontrol, locura. Well, welcome to the party. Welcome to The wolf of Wall Street.

The Wolf of Wall Street: una fiesta de tres horas de duración, que casi notas que te ha dejado la resaca cuando ha terminado. Pero qué bien te lo has pasado. Has vivido una locura, con todos los excesos posibles. Y te has divertido como nunca. Gracias a Scorsese, y gracias al rey de la fiesta, DiCaprio. Aunque el resto de sus invitados, no están nada mal, como Jonah Hill, Matthew McConaughey o Margot Robbie.

Pero, el protagonista de The wolf of Wall Street no es una estrella del rock. Es un broker, que ha conseguido levantar una inmensa fortuna para vivir su sueño americano a costa de engañar y pisar a otros. Pero qué sueño americano: qué casa, qué coche, qué yate, qué todo. Para Jordan Belfort no había suficiente. Siempre quería más, y más, y más drogas, y más sexo. Ganar más y más millones para que la fiesta nunca acabara. Porque con el dinero, puedes comprarlo todo. Pero la ambición puede hacer que caigas.

Detrás de las imágenes de fiesta, de sexo, de trabajadores que van drogados a la oficina y se llevan la fiesta allí, hay una historia detrás. Hoy, tal vez más que nunca. Hoy vivimos una crisis mundial, pero, ¿quién controla el mundo?¿Quién se enriquece mientras otros luchan por sobrevivir cada final de mes? Y lo más importante: de qué manera lo hacen.

Es la llegada a la cima, y la consecuente caída del mafioso. ¿He dicho mafioso? Bueno, tampoco hay mucha diferencia. Es una historia parecida a las que ya nos ha contado Scorsese otras veces: cómo puedes llegar a ser el rey del mundo, cómo tu preciosa mujer se acabará cansando de ti, cómo estarán implicados los tuyos (familia, o amigos en este caso), y cómo puede desmoronarse tu imperio. Solo que esta vez, la estancia en lo más alto es más salvaje; y no hay pistolas ni hay sangre. Hay billetes, hay lujo, hay excesos por todos lados. Si entras en el juego, lo dicho: vivirás tres horas de pura fiesta, y sabes que detrás de esa locura de fiesta, no hay vacío. Como tampoco lo había detrás de unas tetas de silicona moviéndose al ritmo de Skrillex en Spring Breakers ni lo había detrás de los músculos de los culturistas de Pain and gain (Dolor y dinero). Y Scorsese es un maestro, y lo hace todavía mejor: pasen, y disfruten.

Son tres horas, pero no hay momento para aburrirse. La película tiene un ritmo brutal, y si no te has enganchado a ella como lo está Jordan  Belfort a casi cualquier sustancia, siento que te pierdas toda la diversión. Pero, igual, puedes intentarlo con el anfitrión. Leonardo DiCaprio lleva tiempo demostrando que se ha convertido en un actorazo de nivel. Aquí está absolutamente inmenso. Qué no hace en esta película. Hasta gatear y rodar por unas escaleras por efecto de unas drogas que no le dejan ni hablar, en una escena divertidísima. Jonah Hill sorprende y cumple de sobra como el compañero de juerga. Un graciosísimo Matthew McConaughey, que es una lástima que aparezca tan poco en la película, pero con un personaje que ocupará unos 10 minutos a lo máximo en pantalla, consigue que no te olvides de él. Y Margot Robbie, como la mujer espectacular que supongo que conseguirá que todo aquel al que le gusten las mujeres, salga enamorado o enamorada de ella. O al menos, envidiando a DiCaprio por poder compartir cama con ella. Actuaciones geniales, personajes memorables, escenas inolvidables (el colocón con los Lemmons, las fiestas en la oficina, los discursos de DiCaprio, sus discusiones con Margot Robbiem ese viaje en avión, la escena del barco con el FBI...). Y ese aire de película mítica, grande, icónica.

Espero que a nadie le tire para atrás cosas como sexo multitudinario en un avión, y todos puedan pasárselo bien con esta película. Tres horas de fiesta, de adrenalina, que volverías a vivir en cualquier momento. Merece la pena, a pesar de la resaca de después, y el pensar en cuántos habrá en el mundo como los de la película, aunque no se monten esas fiestas, mientras nosotros tenemos que conformarnos con verlo en la pantalla  y volver a nuestras modestas vidas.

"Let me tell you something: there is no nobility in poverty. I've been a rich man and I've been a poor man, and I choose rich every fucking time. 'Cause at least, as a rich man, when I have to face my problems, I show up in the back of a limo, wearing a $2.000 suit and a $14.000 gold fucking watch. If anyone here thinks I'm superficial or materialistic, go get a job at fucking McDonalds, 'cos that's where you fucking belong."