domingo, 27 de enero de 2013

Los Miserables

No sabía muy bien qué esperar de Los Miserables: había leído tantos comentarios positivos como negativos.  Lo de que no se hablara no es que me echara para atrás, aunque me chocaba un poco. Me daba más pereza su duración. Al menos, pensaba que encontraría buenas actuaciones, algo en lo que sí coincidían todos. Pero los actores no son suficientes para hacer buena una película.

La historia también importa. Bueno, aquí se parte de Los miserables, de Victor Hugo, o del musical, más bien. No he leído el libro, y antes de esta película, tenía curiosidad por leerlo. Hay algo que sí ha conseguido esta película conmigo: que me muera por leer el libro. ¿Por qué? Porque la historia es muy buena. Porque hay personajes con muchísimo potencial, que parecen interesantísimos. Y digo parece, porque la película me parece que se queda muy corta, y mientras la iba viendo, sentía que no se le estaba haciendo justicia. Todo sin haber leído el libro.


 Pero es que, a mi parecer, muchos acontecimientos pasan demasiado rápido. Es como si a veces hubiera prisa por contar todo en tan poco tiempo. Claro, hay que resumir. Pero una buena adaptación, bajo mi punto de vista, es la que consigue contar lo esencial y que te olvides de que faltan cosas. Yo mientras iba viendo la película, pensaba que quería saber más. Especialmente, de los personajes. Jean Valjean está claro que tiene un potencial tremendo, y la verdad es que me quedo con ganas de empatizar más. De amarle como seguramente se merece. Por ejemplo, sobre su relación con Cosette, que es clave, no se profundiza nada. SPOILER: lo cual es un problema en la escena final, la de su muerte. Debería romper el corazón, deberíamos haber sentido lo importante que era Cosette para él, y él para ella. No simplemente saberlo porque en un momento de la película Hugh Jackman lo ha contado. FIN SPOILER

Lo mismo con el personaje de Anne Hathaway: es como, ¿ya? Se merecía más. Con Cosette y Marius pasa de forma extrema, creo yo. La historia de amor parece super típica, cursi y nada emocionante. Sobre todo sale perdiendo Cosette: es un personaje fundamental, pero a mí no me aparta nada. Y además, en esa especie de triángulo que se da, me parece que pierde totalmente frente a Éponine, cuyo personaje tiene bastante más gracia. Aunque sucede lo mismo que con el de Hathaway: te sabe a poco, y es como si no acabaran de desarrollarlos bien como para gustarte y emocionarte lo que deberían.

Sobre que no haya diálogo, la verdad es que al principio se me hacía muy raro. Me quedaba artificial y extraño. Una vez llevas un rato así, te acostumbras. Aunque no estoy segura de que funcione del todo. Y sobre la banda sonora: pues tiene sus momentos, para ser un musical, la verdad es que tampoco me quedo con la sensación de necesitar volver a escuchar muchas canciones que me han maravillado. Me quedo con Do you hear the people sing?, la canción de la revolución. Es totalmente revolucionaria, esta sí me emociona. También reconozco que a mí todo lo que lleve una revolución me toca mucho, estas cosas siempre me han gustado mucho. Y claro, el momento Anne Hathaway y su I dreamed a dream.

Sobre las actuaciones: Hugh Jackman está genial, en su salsa total. Se le nota muy entregado. Anne Hathaway está muy bien, su solo y la canción de la revolución son los únicos momentos que me emocionaron de la película. Russel Crowe sí que no me ha convencido nada, lo siento, pero no me lo creía. Y Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter creo que le dan a la película momentos graciosos muy necesarios, me han gustado. Como le leí a alguien: parecen salidos de Sweeney Todd.

Así que, con todo esto: ¿pienso que es una mala película, con buenas actuaciones? Pues tampoco creo que sea mala. Para mí, empieza bastante bien, pero se va deshinchando mucho. La última hora se me ha hecho larguísima, estaba deseando que acabara ya. Aún así, tiene grandes momentos, una historia de fondo y unos buenos personajes. Pero no están bien explotados, y  le falta ser más grande, más épica, más emocionante y más entretenida, sobre todo al final. Lo que yo os decía: me muero por leer el libro. Lo leeré con Do you hear the people sing? de fondo.

Nota: 6


martes, 22 de enero de 2013

El cine de 2012

*Entrada que tenía que haber hecho hace más de dos semanas, pero ya ni me disculpo ni pongo excusas*

El año pasado vi 192 películas, y 172 de ellas por primera vez. Yo en el 2012 quería superarme...y he fracasado estrepitosamente. SI le resto las que que no vi pro primera vez, se me quedan en 114 (123 contando repetidoras). Fatal.

Pero para esto sí tengo excusa: medio 2012 fue horrible y sin tiempo para absolutamente nada. Ni para ver una película. Así que bueno, no dudo de que este año me superaré.

La primera película que vi en 2012 fue Un dios salvaje, que me encantó. Y la última, John Carter, que oye, es bastante entretenida. Ahora, ¿qué fue lo mejor que vi en el 2012?

Bueno, primero voy a hablar de mis descubrimientos personales del 2012 que me gustaron mucho, y luego de las películas estrenadas en España en 2012. 


 Las películas que vi por primera vez el año pasado y me encantaron fueron la ya nombrada Un dios salvaje; A dirty carnival, una coreana de gangsters que tengo ganas de revisionar; Una historia casi divertida, película que me amo por transmitirme ese buen rollo y dejarme tan feliz cuando la veo; por fin vi Braindead; la coreana Sunny me llegó mucho, como ya comenté; me atreví a ver la gran Oasis, y mereció la pena a pesar del sufrimiento; y me lo pasé genial con The Raid. Hay más, pero hay que ser breve.

La verdad es que me quedan muchas por ver de las películas estrenadas el año pasado en España, así que mi lista se basa en lo que he visto. Aquí va, lo mejor del 2012 para Lady Vengeance:

¡Rompe Ralph!: Mi favorita con diferencia. Si fuera de Pixar, la paliza que estaría dando todo el mundo con ella...
Moonrise Kingdom: No soy muy fan de Wes Anderson, pero esta ha conquistado. Preciosa y divertida.
Frankenweenie: Un cuento de los del Burton de toda la vida. Encantada de la vida con ese estilo, con las historias de siempre, y con Sparky. 
Los mercenarios 2: Esto deja claro que el año o no ha sido muy bueno, o me quedan todas las buenas por ver. Yo me lo pasé genial viéndola, cosa que no han conseguido muchas otras, así que, tiene mérito.
El hombre sin pasado: Ya dejé mi opinión en el blog.
Arrugas: Aunque creo que podría haber sido todavía más emotiva y mejor, creo que es agradable, realista, bonita. Emociona, y se nota que está hecha con el alma.
A Roma con amor: No es la mejor de Woody Allen, ni la mejor de Woody Allen de los últimos años, pero me gustó, y me pareció divertida.
The yellow sea: la otra coreana de la lista. Lejos del nivel de The Chaser, pero buena.
La chispa de la vida: Creo que vivir la situación de la que se habla en esta película determinó lo que me gustó. Tiene sus fallos, pero yo me emocioné. A ver si hablo de ella con más calma.


La dejo en 9, porque no soy capaz de elegir una décima, la verdad. Ahora, en películas del 2012 que me decepcionaron... 

Contamos con la presencia de Los vengadores. Se me hizo larguísima y poco divertida. También hablaré, para que me odiéis y eso. Intocable. Ésta sí me gustó, pero me esperaba mucho más con todos esos fans locos. Shame...pues también me esperaba más. Odiadme de nuevo. 
Y por último, no las peores películas del 2012 porque he visto pocas y pocas de las que piense que son un horror, pero las películas que no me gustaron del 2012 son:

Tadeo Jones (aka Talerdo Jones): Puff. Demasiado infantil, y sin gracia ninguna, y mira que me encanta el cine de animación...
Los juegos del hambre: Ya le di caña.
Prometheus: Podría haber molado, pero es de coña. Ideas desperdiciadas.
Cosmopolis: Lo siento, pero no.


Y hasta aquí mi resumen del 2012. La verdad es que me hubiera gustado haber visto muchas más películas, y más películas de estreno. Pero a ver si este año se me da mejor.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Mis 10 Chicas Disney Favoritas

Por si alguien no se ha enterado, yo soy muy fan de Disney. Es mi debilidad cinéfila, junto al cine coreano. Ya hice una lista de mis villanos favoritos. Y me quedan otras por hacer: mis personajes secundarios favoritos, mis parejas favoritas, mis personajes masculinos favoritos, los femeninos... Pues hoy voy con ellas, con las chicas. Que hay vida más allá de las princesitas. Y algunas princesitas molan y os podrían dar una patada en el culo. He intentado ponerlas más o menos en orden de preferencia, aunque con algunas es difícil porque me gustan más o menos igual.

1- Esmeralda (El jorobado de Notre Dame)

Esmeralda está la primera porque es la más pivón mi chica Disney favorita con diferencia. Y además, me da rabia, porque cuando se piensa en chicas Disney y en las típicas pelis Disney, no nos solemos acordar de El jorobado de Notre Dame, que para mí es demasiado maravillosa, pero de eso hablaré otro día. Esmeralda me gusta porque quizá sea la chica Disney más adulta como personaje, y bueno, porque me encanta. A mí es que los personajes que van por ahí luchando contra la desigualdad social me suelen tener ganada ya. Esmeralda va por ahí dando discursos contra la intolerancia, pide el mismo trato para todos, denuncia las injusticias y encima le echa dos huevos porque se enfrenta a quien haga falta. Además, es la primera que trata a Quasimodo con el amor que se merece. Y bueno, en esta película yo creo que es en la única de Disney que se ha enseñado el deseo sexual (con ese Frollo cantando sobre su deseo por Esmeralda), y ella lo representa muy bien: está sexy y seduce, no se limita a ser la típica chica que es muy mona, pero que vive en un mundo piruleta dónde solo existe el amor y no la atracción.

2- Mulan


Mulan es un amor, eso está claro. Es de los personajes Disney más inteligentes, y también de los más valientes. Puede que sea torpe, puede que haya muchas cosas que se le den mal. Pero lo compensa con lo que he dicho antes, y dando una lección de sacrificio, perseverancia y de que las chicas podemos molar mucho sin necesidad de ser delicaditas. Además, lo que hace por su padre es precioso. Vamos, que la película y el personaje en sí es una reivindicación en toda regla de lo que es ser una chica que merezca la pena de verdad. Lo de que podemos valer más que los hombres ya sobra hasta comentarlo. Y me disfracé de ella hace poco en una fiesta Disney muy guay con gente muy guay, y eso suma puntos.

3- Rapunzel (Enredados)


Me encanta Enredados y me encantan sus dos personajes principales (estarán en mi lista de parejas, seguro). Creo que es fácil identificarse con Rapunzel en cierta manera: ese sentimiento cuando estás creciendo y quieres empezar a hacer tu vida y a tomar tus decisiones, pero esto choca con tus padres. Además, supongo que todos alguna vez hemos tenido la sensación de que estamos perdiendo el tiempo y que no estamos realmente viviendo la vida. Por otro lado, todos tenemos sueños, y ella busca perseguir el suyo. A todo esto le añades que es una monada y que tiene una de las mejores miradas de todo Disney que hace que sea todavía más tierna, y que tiene la inocencia de una niña y que no deberíamos perder nunca, aunque fuera una parte pequeñita.

4- Jasmine (Aladdin)


En realidad, este puesto y los tres siguientes es por poner un orden, pero podría haberlas puesto de manera diferente, porque tengo amor para las cuatro a partes iguales. Jasmine está en el bando de chicas Disney que aunque sean princesas, no son unas pavas y luchan por lo que quieren. En este caso, no quiere casarse con subnormales, y quiere conocer otro tipo de vida. Tiene bastante carácter, y cuidadito con no tratarla como se merece y con mentirle. Bueno, y si por la causa hace falta comerle la boca a Jafar (y, junto con Esmeralda y Megara, las únicas que creo que pone el modo sexy on), pues se hace. Para mí es de las más míticas, menos Cenicientas y Blancanieves y más como ésta, por favor.

5- Megara (Hércules)

Megara es bastante diferente: colabora con el malo de la película (si se puede considerar malo a Hades), y ya ha tenido pareja antes de Hércules. Así, estamos ante una chica que sí, que le hace tilín en seguida el chico de la película, pero que quiere resistirse porque la vida ya le ha dado golpes y ya le rompieron el corazón. A pesar de eso, al final acaba abriéndose y vuelve a tener fe de nuevo. La verdad es que contrasta lo experimentada que es ella con el pavo de crío que tiene él. Y bueno, Megara siempre me encantó. Creo que tiene su gracia, que es especial y un personaje bastante interesante.

6- Bella (La Bella y la Bestia)

Bella hace honores para estar aquí, aunque solo sea por esta razón: cómo rechaza a Gaston. Si Gaston existiera en la realidad, en la época actual, y fuera español, estaría concursando en Mujeres, hombres y viceversa. A Bella los musculitos como que le dan igual y solo ve su retraso mental; prefiere a alguien amor, aunque tenga mucho pelo en vez de músculos. Viva Bella. Es fácil identificarse, además, si has pasado mucho tiempo entre libros, o soñando con otros lugares porque a veces lo que está a tu alrededor no es lo suficientemente interesante. Y claro: ¡lee!, con lo cual, es un bicho raro. Vamos, como hoy en día, que si tienes cultura, la gente piensa que eres un rarito, porque mola ser un cateto. No obviemos lo que he dicho: es capaz de ver más allá del aspecto, pero para mí lo más bonito de esa relación es que ella consigue sacar lo mejor de alguien que en principio puede parecer un monstruo. 

7-Ariel (La Sirenita)

Ariel supone el principio de un nuevo tipo de princesas: antes era unas pavas que tenían que ser rescatadas por sus príncipes. Pero aquí, ella es la que toma la iniciativa. Muchos se quejan diciendo que lo único que la mueve es un chico (como si luchar por quien quieres fuera algo malo, se ve que si eres chica sí), pero hay que recordar que a ella les fascina el mundo que hay fuera del mar. Así que, está luchando por dos cosas. Puede que tenga actitud muy de cría a veces, pero yo creo que es parte de su encanto. Y que no todos nacemos siendo personas maduras, oye. Aún cuando pierde la voz, sigue manteniendo el carisma y yo creo que hasta se vuelve más adorable.

8- Boo (Monstruos S.A.)

¿Hace falta que diga algo de esta niña? Si no se os cae la baba con ella, no tenéis corazón. No habla (solo para decir gatito y hacernos morir del amor), pero es que es increíblemente adorable. Es un personaje muy tierno, y al mismo tiempo, muy sencillo. Pero a mí me roba el corazón cada vez que aparece.

9- Tiana (Tiana y el sapo)


Aunque es cierto que me gusta mucho más el chico de la película que la chica en esta ocasión, Tiana me cae muy bien. Quizá no la ame tanto como a otras, pero se ha ganado estar aquí. Tiana es independiente, es divertida, y es una princesa que se dedica a limpiar y a trabajar, pero no porque sea una desgraciadita obligada por una madrastra malvada. Trabaja porque es lo que hay que hacer para sobrevivir en el mundo real, y trabaja todavía más duro porque quiere cumplir un sueño. Yo podría aprender un poquito de ella...

10- Jane (Tarzan)


La verdad es que no sé explicar muy bien por qué me gusta bastante Jane, pero me gusta. Una cosa es seguro: el dibujo tiene que ver. Me encanta, la verdad. Pero bueno, más allá de eso, supongo que me gusta porque es bastante graciosa, y no es una chica tonta: también es independiente, es bastante entusiasta, es lista.. No es de mis grandes favoritas, igual que me ocurre con la película, pero Jane tiene algo.

Y hasta aquí la lista. Se me ha quedado fuera Mérida, de Brave. Quizá cuando vea la película más veces, llegue a entrar, porque he estado a punto de ponerla compartiendo puesto con Jane. Supongo que necesito cogerle un poco más de cariño, porque el personaje me gusta mucho.
Otras que me hacen gracia son Campanilla y la gatita pija de los Aristogatos, pero no soy tan fan. 
Ah, y por cierto: si hiciera una lista de personajes Disney femeninos que odio, Daisy ocuparía los 10 puestos.

lunes, 10 de diciembre de 2012

El rincón coreano: Sunny

De entrada, no me suelen gustar las películas de estilo buen rollero que tratan el tema de la amistad entre chicas. La mayoría suelen ser productos típicamente yanquis, y no me gusta ni el estilo, ni creo que reflejen lo que es la verdadera amistad, ni me gustan los estereotipos de chicas que aparecen. En este tipo de películas (y en otras, como las comedias románticas americanas), las chicas parecen bastante tontas. Se ve que solo nos gusta ir de compras, llevar zapatos monísimos, hablar mal de los chicos y toda la retahíla de tópicos que ha hecho que jamás me identifique con ninguna. Y la amistad resulta muy superficial.

Sunny trata el tema de la amistad, y de la amistad entre chicas. También tiene tono buen rollero. Vamos, sería la típica película de la que huiría si se hubiera hecho en Estados Unidos. Pero está hecha en Corea, y se nota. Si Corea me regaló la comedia romántica perfecta con My Sassy Girl, también me regala la mejor película sobre amistad entre un grupo de chicas que he visto, pese a los intentos de los americanos.

La película retrata la amistad entre un grupo de chicas del instituto, y su reencuentro en la edad adulta. Parece un poco típico, pero Sunny es una de esas películas que, dentro de lo aparentemente tópico de su argumento, sobresale y te ofrece algo distinto. La amistad entre el grupo de chicas es muy creíble, porque lo que enseña es lo que supone tener amigas a esa edad: las tonterías que haces con ellas, los líos en los que te metes, los ratos que se pasan juntas, los problemas que van surgiendo... Las ves, y te dan ganas de volver a esa edad y divertirte como se divierten ellas.

Además, los personajes no son idiotas. Gracias, de verdad. No son unas niñas cursis y tontas. Cada una tiene su personalidad, muy marcada. Hay algunos personajes que tienen menos peso y aparecen menos definidos, pero los importantes lo están. Y tenemos maravillas como la chica que solo habla con tacos, que es divertidísima; o la guapa del grupo, un personaje que mantiene el magnetismo y el misterio durante toda la película. La verdad es que, en conjunto, son un grupo muy carismático. Y esto es un detalle que puede parecer tonto, pero me encanta: se insultan, se llaman zorras, se meten en peleas con otras chicas. Puede parecer una tontería, pero me cansa un poco la imagen de chica delicadita, que parece que solo los hombres puedan decirse esas cosas entre colegas. 

La película me hizo recordar buenos ratos con amigos, y a acordarme de apreciarlos otra vez. Pero también me recordó que la vida y los años pasan, y que no todo sale según el plan. Y que hay gente que se nos queda por el camino.

Porque esta es el otro pilar de la película: además de la amistad, ya que la historia se mueve entre los momentos en el instituto y la actualidad de ellas en su edad adulta, Sunny nos enseña lo que hace el paso del tiempo. Los distanciamientos, y cómo la vida a veces no sale como planeas. Cuando eres joven, tienes sueños, y planes de futuro. Pero la vida pasa, y a veces, se nos olvida cumplir esos sueños. Echamos la vista atrás, y nos damos cuenta de que las cosas están saliendo de manera diferente. Y a veces, la vida de trunca de manera trágica. O podemos arrepentirnos de no haber vivido la vida que queríamos. Todo esto lo explica mucho mejor Sunny en una sola secuencia: cuando la protagonista ve un vídeo en el que cada una de las amigas habla a su yo del futuro, imaginando lo que serán. Ya conocemos cómo han acabado cada una de ellas, y en algún caso, el vídeo de esas niñas llenas de ilusiones te rompe el corazón sabiendo su destino.

A mí Sunny me hizo reír, y me hizo llorar. Me hizo reflexionar sobre mi propia vida, y es una de esas películas que de verdad me han hecho disfrutar: no es solo que sea entretenida o en algunos momentos emocionante, es que tiene algo especial. Un algo que te deja una sensación impagable cuando acaba la película, entre felicidad y nostalgia. 

Con muchas películas coreanas, me pasa que pienso que no debo recomendarlas para alguien que no está acostumbrado al cine coreano, porque creo que tal vez no puedan gustarles. Pero Sunny la recomiendo, y mucho, a cualquiera que quiera pasar un buen rato, y le apetezca ver una historia sobre la amistad y sobre la vida misma.

Nota: 9/10



PD: Como curiosidad... Muchas de las actrices que hacen de las chicas de instituto tienen más de 20 años, pero parecen unas crías de verdad. No como en España, que cogemos a gente de más de 30 para papeles de adolescente que no hay quien se crea.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Amour

"Y a medida que la contaba, la emoción volvía. Yo no quería llorar delante de ese muchacho, pero era imposible. Yo estaba allí, llorando en el patio, y le conté el drama hasta el final [...] No recuerdo el título de la película, pero recuerdo los sentimientos.Yo tenía vergüenza de llorar. Y al contarle los sentimientos, las lágrimas volvían, todavía más fuertes que cuando miraba la película."

Haneke nos avisa de lo que nos espera a la media hora de la película. Desde el primer minuto, se siente algo habitual con sus películas: esa sensación de intranquilidad, de que todo va a torcerse, de que quizá acabes sufriendo. A la media hora nos cuesta esa historia, y creo que es una de las mejores formar de definir Amour.

Hace cerca de dos horas que acabé de verla, y aún sigo como rota por dentro. Lo he leído en alguna crítica en Filmaffinity: es como si acabaras de salir de un funeral. He tenido que ponerme a escribir sobre ella para aliviarme, pero las emociones vuelven al pensar en ella. No sé si olvidaré la historia, pero sé que no olvidaré lo que me ha hecho sentir.

Haneke sabe hacer daño. Pero le doy las gracias. Amour duele, y duele tanto porque es extremadamente real. Es una historia de amor, pero de las que no necesitan artificios. De las de verdad, de las que no hace falta adornar con frases vacías. Una historia de amor que se prueba con hechos, y dónde puede encogerte el alma ver cómo dos personas se acarician la mano.


Pero es una historia de dolor y de muerte también. Es una historia dura, trágica, pero Haneke, de nuevo, no adorna. Ni cae en sentimentalismos baratos, porque no es necesario. Basta con lo que nos enseña. Y cómo nos lo enseña. Insisto: es extremadamente real. Aquel que haya vivido una situación similar a la que se muestra en la película, sabe que es muy real. Y por eso duele tanto. Y supongo que quien no lo haya vivido, también sabrá que es real. No puedo contar las ocasiones en las que me he echado a llorar. Pero no con simples lágrimas, sino sintiendo angustia, notando el dolor. Hacia el final, me preguntaba cuándo acabaría para dejar de sufrir, lo cual es bastante paradójico teniendo en cuenta la historia que se cuenta.

Nos duele lo que vemos porque es real. Porque duele ver a alguien pasar por algo así. Y duele, también, porque la muerte es algo inevitable. Unos tienen más suerte, pero otros tienen que atravesar por un deterioro horrible, y otros tienen que sufrir como la persona a la que quieren lo sufre. Y da miedo. Porque la vida es larga, y bonita, como dice Anne. Pero  de repente, un día, la vida comienza a oler a muerte y no se puede hacer nada por remediarlo. 

Y antes de acabar, mención especial para los actores. Él, Jean-Louis Trintignant, está genial. Está muy creíble, parece que lo que hace sea muy sencillo. Pero ella, Emmanuelle Riva, está todavía mejor. Sin palabras. 

martes, 20 de noviembre de 2012

Parejas De Cine: Sam y Suzy (Moonrise Kingdom)

Sam y Suzy son perfectos, y eso se sabe solo con mirarlos. Se sabe, porque la ves a ella, con sus prismáticos y sus vestidos, y a él, que parece más pequeño, con su traje de Scout, y no se puede negar que algo especial deben de tener. De ser. Los dos, probablemente por separado, pero más todavía los dos juntos.

 Y entonces los ves en una especie de Nunca Jamás improvisado: la entrada a los adultos no está permitida, y los niños toman el control. Siguen sus propias reglas. Y el núcleo de ese Nunca Jamás son ellos dos. Quizá se pueda pensar que la historia de dos niños de doce años enamorándose puede ser un bonito cuento, pero solo eso, un cuento. Son niños, al fin y al cabo, qué van a saber ellos del amor.

Y yo digo que quizá el amor, el amor de verdad, tenga mucho que ver con ser un niño. Y Sam y Suzy son el mejor ejemplo de ello. Son el ejemplo de un amor puro, inocente y sincero. Se fugan juntos, aprenden a convivir. Se respetan, y quieren conocerse el uno al otro. Disfrutan de su compañía y prueban cosas nuevas: ya sea bailar en ropa interior en una playa solitaria, que sentarse junto al fuego de noche, mientras ella le lee una de sus historias favoritas, y él escucha mientras fuma en su pipa.

Se necesitan el uno al otro. Con doce años, ya se puede haber tenido tiempo de comprobar que la amistad no es algo sencillo, y que la soledad puede ser dura. Pero si se tienen el uno al otro, no están solos. Y los prejuicios sobran, y no importa lo que digan los demás. Se quieren, y quieren llegar a quererse más y a compartir más tiempo juntos. 

Aún están a tiempo de hacer locuras. Están muy lejos del tener que pensarse mucho las cosas por miedo a las consecuencias, o de retrasar la toma de decisiones porque "es muy precipitado" o "es una locura". Ellos pueden cometer locuras, y decisiones sin pensarlas demasiado. Eso no significa que sean precipitadas: así lo sienten, así actúan. ¿Y quién tiene derecho a decirles que lo que sienten no es amor, si están dispuestos a todo por estar juntos, y a sacrificarse el uno por el otro, o preferir morir a vivir el uno sin el otro? Aunque quizá no se entienda mucho lo que de verdad significa morir, da igual. 

Sam y Suzy sí saben lo que es ser una buena pareja, y lo que es el amor. De verdad. Y es que el amor tiene mucho de recuperar esa inocencia, aunque nuestra voz adulta a veces nos hable demasiado alto, y tengamos miedo o nos perdamos muchas cosas por pensar demasiado. Pero si tienes a alguien con quien bailar en la playa de forma absurda, el mundo se parece un poco más a Nunca Jamás, y se convierte un lugar mejor.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Momentos: Shaun of the dead (Zombies party)

El otro día vi Paul, que aunque tampoco me pareció gran cosa, como siempre adoré ver a Simon Pegg y a Nick Frost juntos.
Esto ha provocado que crea que voy a morir esperando para la nueva película de Edgar Wright, dónde los dos vuelven a ser la pareja protagonista. El guión es de Wright y Pegg. Se estrena, en teoría, en verano del año que viene. Así que, como todavía no puedo ver nuevo material, pero estoy muerta de ganas, tengo mono de este trío, y me apetece volverme a ver las tres películas de Edgar Wright, que son demasiado maravillosas. El único fallo que tiene Scott Pilgrim es que Simon Pegg y Nick Frost no aparecen. En serio, deberían haber hecho un cameo como policías veganos.
Aún no me he puesto a volver a verlas, pero estoy quemando youtube viendo escenas de las películas. Que como siga así, no va a hacer falta que las vuelva a ver, que las estoy viendo a trozos.

De Shaun of the dead se podría rescatar prácticamente cualquier escena. Supongo que a estas alturas no hace falta que explique que es una parodia sobre las películas de zombies, y que tiene demasiados momentazos inolvidables. A cada momento, hay un gag, que ridiculiza por completo los tópicos de estas películas. Y a pesar de esto, casi consigue ser más realista: antes que pensar que la tía rara de mi jardín es un zombie, quizá yo también pensaría que está borracha. No creo que sacara mi escopeta y me convirtiera de repente en una experta killer-zombies. 

En mi memoria siempre estará la escena en la que Shaun (Simon Pegg) sale a la calle cuando ya se ha extendido la epidemia, y ni se da cuenta aunque los zombies le rodeen; el momento en el que el grupo decide evitar el ataque de los zombies haciéndose pasar por ellos; Shaun elaborando sus planes confiando en que todo se solucionará pronto (y, por supuesto, nada acaba saliendo como espera); los vinilos como armas mortales; las reacciones de la pareja protagonista a los encuentros con los zombies... y cómo olvidar el Winchester. Y la lucha que se da en él. Poco heroísmo épico, pero una lucha muy divertida, torpe y con Queen de banda sonora. Así que, entre todas las escenas que podría poner, hoy pongo esta. 

Los vídeos que he encontrado en youtube tienen la inserción desactivada, así que, click aquí para verla.

Simplemente, genial. Vivan Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost, sobre todo cuando se juntan. La sagrada trinidad británica. Se merecen algún especial, quizá algún día. 

Por cierto, ya que estoy con el mono, tal vez aproveche para ver la serie Spaced, que aún no la he visto y la tengo en mi poder desde hace bastante. Tengo las expectativas altas, ¿alguno la habéis visto?

miércoles, 31 de octubre de 2012

Star Wars Episodio VII

Supongo que a estas alturas todos conocéis la noticia de la compra por parte de Disney de Lucasfilm, y el anuncio de una nueva película (seguramente, trilogía, o saga, o lo que salga) de Star Wars, el Episodio VII, que llegará en 2015. 

Yo adoro Star Wars desde que era pequeña, así que, soy una de tantos que está comentando la noticia desde esta noche y dando su opinión de freak de forma muy apasionada, como si me fuera la vida en ello. Que casi. Yo os invitaba a todos a debatir sobre esto mientras jugamos a mi Monopoly de Star Wars y hago que Darth Vader expanda su imperio urbanístico por toda la galaxia.
Bien, he leído a algunos que tienen esperanzas en esta nueva película, porque creen que George Lucas hará algo bueno. A ver si leemos más y mejor las noticias: George Lucas no va a pintar nada en esto. Están, ahora mismo, viendo a ver qué se inventan para la nueva película, y Lucas ya ha declarado que lo deja todo en manos de Disney. Que desarrollen su franquicia, dice. Y que solo contará si se le consulta algo en el aspecto creativo, y que esta venta y este proyecto suponen su fondo de jubilación. Por si alguien dudaba de las motivaciones de Lucas y de sus intenciones con respecto a la saga.

Bueno, pues yo me declaro una fan de Star Wars enfurecida. Sé que hay material para contar historias nuevas. Lo hay en cualquier mundo fantástico creado en la ficción. Pero para mí, Star Wars son las dos trilogías ya hechas. Y eso que la trilogía nueva deja mucho que desear, que no estoy del todo convencida de cómo se ha contado la primera parte de la historia. Pero es la historia de Star Wars, que queda cerrada en el episodio VI. ¿Qué van a contar ahora?

Me imagino a J. K. Rowling sacando un nuevo libro de Harry Potter sobre los hijos de Harry, Ron y Hermione, y me cabrea bastante. A mí no me interesan los hijos de los protagonistas, pero nada. Y eso que estaría escrita por la autora. Quizá sí me gustaría algo así como una precuela, centrada en algún personaje secundario que salió poco y que sí da para contar cosas. O ella escribiendo una historia con personajes diferentes, pero centrada en su universo. En cualquier caso, si escribiera una nueva historia con nuevos personajes, para mí eso no sería Harry Potter. Sería una nueva historia basada en Harry Potter.
Y repito, en esos casos, sería la creadora de Potter la que haría la nueva historia. En este caso, George Lucas no va a hacer nada. Así que, estoy todavía más en desacuerdo. No pongo en duda la calidad de una película de la que todavía no sé nada. Pero para mí eso no va a ser Star Wars. Aunque sigan metiendo a R2D2 aprovechando que no necesitan actores y que no puede morir. Una historia que se van a inventar después de decidir que habrá película sí o sí, cuando la historia ya se cerró, y sin que el creador de Star Wars pinte nada... No es Star Wars. Es una historia nueva, que puede estar bien, que nació gracias a Star Wars. Pero a mí eso de llamarla Episodio VII me cabrea, y mucho. Aunque haya material de sobra. Sé de la existencia de las novelas. Pero es que volvemos a lo mismo: esas novelas no son de Lucas. Hay fanfics de mil historias que tienen muy buena calidad, pero cuando los leo no los pongo al mismo lugar que el de la historia original.

En fin, que para mí, Star Wars, ya tuvo su principio y su final. Que una historia sacada de la manga solo para recaudar dinero, y que digan que es un nuevo capítulo de una historia cuando no es así, me disgusta. Ya veremos la película que tal, pero aunque llegara a gustarme... Star Wars fue lo que fue. Y como me pongan a los hijos de Luke, Leia y Han Solo ya es que me parto. El problema más grande para mí, es básicamente, que esto vaya a llevar el nombre de Star Wars y la coletilla de Episodio VII.

Lo único que podría levantar mi ánimo sería que de verdad Disney metiera mano. Pero mucha. Hasta el punto de llegar a algo así:


Como fan de Disney y de Star Wars, una versión de Disney de la saga de Lucas me haría mucha gracia si se hiciera bien. Podría ser algo curioso, amor si pusieran ganas, y la historia original quedaría intacta. Anoche ya empecé a pensar en el casting ideal. Donald (mi gran amor) debería ser Han Solo, porque se merece un papel protagonista y los dos son amor y tienen mala leche, aunque le quede muy bien el disfraz de soldado imperial. Mickey sería Luke, por ansias de protagonismo a pesar de la sosería y el pavo; y Minnie Leia, claro. Daisy alguien que muriera rápida, y a poder ser, dolorosamente. Goofy debería ser C3PO. Stitch debería tener un doble papel: como Yoda, porque está demasiado adorable, y como Palpatine, que su versión malvada no se puede desaprovechar. Pero aún me quedan muchos personajes por atribuir... ¿Y Darth Vader? La verdad es que a Donald también le pega, pero creo que me gusta más de Han Solo. ¿Y Obi-Wan Kenovi? ¿Y R2D2? Tendría que pensarlo más. Como me aburra y me dé por pensarlo seriamente, o me inspiréis con vuestros castings ideales en los comentarios, hago una entrada solo sobre la película Disney de Star Wars que desgraciadamente no veremos nunca. 


Y antes de acabar, no todas las noticias sobre Star Wars causan profundas depresiones. El 8 de Noviembre sale Angry Birds, versión Star Wars. Hoy ha salido un nuevo vídeo, que os dejo aquí:




Esto sí que me encanta. Quiero jugar ya.

Ahora sí, ya me despido. Pero os invito a que en lugar de celebrar Halloween, celebréis un finde-puente de Star Wars. Quizá necesitéis acompañarlo de chocolate como yo para superar la tristeza que me invade.