martes, 11 de septiembre de 2012

En defensa de Sandy (Grease)

Grease es una de las películas de mi infancia y de mi vida. La veo una vez al año desde...¿siempre? Desde que tengo recuerdos, al menos. La adoro. Y cuando adoras algo, y la gente critica ese algo...Pues como que me puede dar un poco igual, pero hay ciertos argumentos que se encuentran por Internet defendidos en un montón de sitios que me obligan a escribir una réplica. En defensa, en este caso, de la adorable Sandy. Otro día tocará darles un golpe de remo a los que se acusan a Mulan (Disney no se toca) de machista.

Todos hemos hecho bromas sobre el cambio de Sandy en Grease. De virginal a pivonazo y tal. Bien, mi defensa hoy va en este sentido, ya que me he encontrado con que mucha gente considera que Grease te muestra cómo una chica debe renunciar a todo lo que es por estar con un chico, y que lo que hay que hacer es convertirse en una zorra
El cambio es innegable, pero, ¿su cambio es renunciar a ser ella misma porque es una pánfila sin personalidad que solo quiere cazar a su hombre, y hará lo que sea por gustarle? No. Sandy es un niña un poco (bastante) pava y cursi. Se escandaliza por el alcohol, el tabaco, el sexo...por todo más allá de sus faldas largas y sus camisas de punto. Llega hasta tal extremo que su novio, con el que lleva ya mucho tiempo, quiere meterle mano y ella se va corriendo del coche, gritándole que abandona ese "antro de pecado". Oye, que si eres muy modosita y no quieres hacer nada todavía, bueno, lo hablas con él; pero tampoco es para liarle el pollo a tu novio, que lleváis mucho tiempo y es natural que quiera dar algún paso más. Que tampoco te ha forzado a nada. Sandy se da cuenta de que es una estúpida por habérsela liado al pobre Danny de esa manera, y que ya está bien de vivir en Cursiland. Pide ayuda a una amiga, y decide cambiar en ese sentido, y ponerse sexy y en modo más lanzada para su chico. ¿Eso es renunciar a toda su personalidad?


Si se quedara virginal, sería una estrecha. Da un paso para cambiar y dejar de ser tan pava, y se convierte en alguien sin personalidad y en una zorra. Pero antes de ir con lo de zorra, vayamos con Danny Zuko. Danny es un niñato que se comporta como un capullo más de una vez con su novia Sandy. En un intento por recuperarla, decide hacer deporte, ya que Sandy anda tonteando con un atleta. Cuando acaba el curso, él se pasea con su chaqueta de deportista, y sus amigos se sorprenden. Él confiesa que en vez de haber estado haciendo el burro, ha aprovechado el tiempo y ha estado haciendo ejercicio. Por otro lado, se arrepiente las veces que se comporta como un imbécil, y pretende cambiar. Básicamente, los dos deciden cambiar ciertas cosas por el otro y que la relación funcione mejor. Pero solo se dice de ella que no tiene personalidad. A Danny nadie le dice nada. No quiero pensar mal y deducir que es porque una es chica y él un chico...

...pero si me voy al otro argumento, pues creo que sí es por eso. Sandy es una zorra, dicen. ¿Por qué afirmará esto la gente? La chica aparece vestida en plan rockera y de cuero. Pivonazo tremendo. Está sexy. No enseña ni las piernas. Pero es una zorra. ¿Será por lo que hace a continuación? La muy descocada se pone a cantar una canción con su novio. ¿Y qué decía la canción? Recordemos:




Sandy se dedica a decirle a Danny que deje de ser un niñato, y que la trate bien de una puñetera bien. Está enamorada de él, y necesita que él sea una persona madura en esa relación, no un subnormal. Ajá. No veo nada en la letra tipo: me voy a acostar con todos tus amigos, he descubierto que los penes me encantan u otra apología al zorrerío. La chica se pone sexy para su novio y le pide que la trate bien, y resulta que es un zorrón. Y antes, era una estrecha. ¿En serio? Lo peor es que los que la llamen zorra irán de feministas, acusando de que es muy machista el personaje y la actitud de Sandy y blabla. Anda y que os den. Machistas vosotros, que una tía no puede ni ponerse guapa para su novio sin que sea tachada de zorrón. Viva Sandy, viva Danny, viva Grease, viva su banda sonora, viva lo guapa que está Sandy al final de la película y golpe de remo para todos los que llamáis a Sandy zorra. 

domingo, 2 de septiembre de 2012

La vuelta al cole


En febrero escribí la última entrada de este blog. Pensaba hacer una entrada explicando que haría una pausa en el blog, pero lo dejé correr. Y ya decidí que mi ~comeback~sería en septiembre, y aquí estoy otra vez.

Desde febrero, ha pasado mucho tiempo. Y antes de febrero, mis publicaciones eran bastante irregulares. Bueno, meses después, tengo la carrera de Periodismo acabada, y ese ha sido el motivo del abandono. Mucho lío entre clases, prácticas, trabajos y el trabajo final de carrera. De lunes a domingo sin parar, no tenía tiempo para un blog: los escasos ratos en los que no hacía nada, necesitaba de verdad no hacer nada, o me iba a explotar la cabeza. Tampoco tenía tiempo de ver películas. Pero durante ese tiempo, también hice cosas guays, como el placer de entrevistar a Enrique Urbizu (click aquí, página 11)en mis prácticas junto a otra compañera, después de que ganara unos cuantos Goya's por No habrá paz para los malvados. Majísimo. 

Después de acabar la carrera, decidí que sería un verano para no hacer nada, o también, me acabaría explotando la cabeza. He cumplido, y he descansado, y he decidido comprometerme con el blog. Total, ahora él es mi única responsabilidad.

Y hasta aquí mi entrada sobre mi vida que no le importa mucho a nadie. Durante este tiempo, también han aumentado el número de amigos en Filmaffinity. Así que, dejadme (si es que todavía alguien me lee T_T) vuestros usuarios, que os agrego. Mi usuario es Harpita_Marx. He visto a mucha gente tomarse muy en serio Filmafinity y el tema de las puntuaciones, el número de dieces... Mi Filmaffinity es una guía personal. Cuando era una cría, hacía una lista de las películas que veía, y las puntuaba. Me encontré la libreta más tarde y la acabé tirando un poco avergonzada por muchas puntuaciones. Ahora me gustaría verla. Filmaffinity cumple para mí, entre otras, esa función. Yo puntúo según las sensaciones que me transmita una película, y la nota para mí es la forma de valorar cuánto me ha gustado, y puntúo solo pensando en mí. No en unos valores objetivos ni historias de estas. No concibo cómo hay gente que dice que le ha gustado mucha una película, y le pone un 6. Si se tratara de ser críticos profesionales, quizá sí me pensaría más las notas, pero así... Si tengo muchos dieces y nueves, me alegro. Eso es que hay muchas películas que me llegan y me hacen disfrutar mucho, que es lo que yo busco. 

Nada más. Podéis seguirme también en mi Twitter, y me alegro de estar de vuelta. Lo echaba un poco de menos. La próxima entrada ya no será tan inútil como esta, I promise.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Confesiones cinéfilas

Supongo que a todos nos ha pasado más de una vez, que vemos esa película que toooodo el mundo ama, pero a nosotros no nos gusta nada. Claro, que reconocer que no te gusta una película con tantas legiones de seguidores... a veces cuesta.

O le cuesta a la gente, yo no me avergüenzo de mis gustos. Pero bueno, sé de gente que, por ejemplo, 2001: Odisea del espacio les parece un coñazo, pero le ponen de 7 para arriba -incluso un 10- en Filmaffinity. Que esa es otra: Filmaffinity, ese mundo de mentiras. ¿Por qué la gente no es más sincera con su puntuación? Les gusta una peli, pero como no tiene demasiada "categoría", le ponen una nota baja. Sé de una que amaba las películas de Tomb Raider y las de Resident Evil, pero como máxima nota les ponía un 6. Vale que hay pelis que te entretienen, pero eres consciente de que estás viendo una gilipollez, y no vas a ponerles un 10. Pero si te gustan, ¿por qué una nota tan baja? Seguro que tienen puntuadas películas con más nota que les gustan menos. No sé si es por ceñirse a criterios objetivos, pero eso me parece una soberana gilipollez, la subjetividad es la clave.

Por ejemplo, las comedias que no tienen la etiqueta de "humor inteligente", no suelen estar muy valoradas. Recuerdo un caso reciente: Como acabar con tu jefe. La vi, me entretuvo mucho, y me reí. Leí críticas de gente que admitía lo mismo, pero no era capaz de darle más de un 6. Ya sabéis, lo típico de: si hacer reír es su objetivo, lo cumple con creces. Coño, ¿pues qué más esperas? Te lo pasas bien, te ríes, te entretiene, pero no puedes ponerle una nota alta porque no es cool. No sé qué más quiere la gente de una película así. Otra cosa es que el humor de esa película no te guste, pero me refiero a la gente que sí admite que le gusta.

Pasa lo mismo con películas que son puro entretenimiento, a la gente a veces le da apuro reconocer que aman esas películas, y disimulan su entusiasmo. En cambio, no pasaba nada si decías que Avatar era lo más y le ponías un 10; a pesar de que la historia es bastante estúpida. Habrá centenares de películas que busquen únicamente también el entretenimiento, con historias más y menos tontas, y que cumplan su cometido, pero la gente no se atreve a darle las notas que le dan a Avatar. Claro que Avatar viene respaldada por buenas críticas, mucho bombo, buena publicidad y la acogida buena de la gente. Como a todos les gusta, pues no importa reconocer que a ti también.

En esto del cine ya sabéis que hay mucho falso con esto. A mí me ponen un poco de los nervios. Y cuando ya empiezan con que si no te gusta X peli es que eres retrasado y solo puedes ver a gente pegando tiros y que lo profundo no está hecho para ti, es ya lo más. Bueno, pues yo he recopilado unas pocas confesiones personales sobre películas que debería amar, pero que, sintiéndolo mucho, no hago. No sé si merezco ir a la hoguera por ello, pero ea, yo es que en Filmaffinity puntúo según la sensación que tengo al acabar de ver la película. Y no me siento mal por ponerlo un 10 a Jesucristo Cazavampiros porque amo esa película.

Yo confieso...

Vi Drive hace poco, con la que todo el mundo está flipando, y no me gustó. Mucha forma, pero de contenido... Ya le dedicaré una entrada algún día.

Nosferatu me pareció muy aburrida a trozos. Me parece que empieza bien, pero tiene momentos que se me hacen eternos. El vampiro es puro amor, pero... No es porque sea cine mudo, ni expresionismo alemán. El gabinete del Dr Caligari me gustó bastante.

Soy de las que se aburren con 2001: Una odisea del espacio. Que sí, que la historia me parece muy buena e interesante, y tiene momentos que me gustan, pero me sobra mucha película. No necesito que hablen, pero que me transmitan algo. A mí un plano de 10 minutos de un astronauta respirando me carga, qué queréis que os diga.

Me gustó la Alicia de Tim Burton.

Me gusta más el remake de Funny Games que la original, más que nada por el personaje psicópata principal, que Michael Pitt en la nueva versión le da un toque de humor y locura que adoro.

Gilda me parece aburrida.

Desayuno con diamantes me parece que tiene una protagonista que odiaría si no fuera porque la protagoniza Audrey Hepburn, y es imposible odiar a esa mujer. La película me parece bastante absurda a ratos, con poca chicha, y no veo que exista historia de amor. Para mí, la salva Audrey, algunas ideas que me parecen interesantes, y que tiene el toque clásico. Esta película hoy en día, creo que no la soportaría, no por nada, si no porque no se rueda igual antes que ahora, y creo que sería todavía más estúpida. No sé, me la imagino con cualquier actriz insoportable y convertida en la típica comedia romántica, no sé por qué.


Yo anduve con un zombie no me pareció gran cosa.

La técnicamente espectacular Avatar, me parece cutre. No digo la peli en sí, que eso ya lo he dejado claro, sino visualmente. La vi en la pantalla de mi casa, pero no hace mucho la vi en super pantallones en FNAC, en bluray, las mejores teles del mundo mundial...y me pareció tan sumamente cutre. Estaba esperando a que saliera en cualquier momento la barra de vida del personaje principal. Era como ver los videos que ponen en los videojuegos entre pantallas. Pero hay demasiados videojuegos con historias mejores que Avatar, así que...

No me toco ni con Ciudadano Kane ni con Sed de mal. Me parece que están bien, y ya. No niego que Orson Welles aportara y revolucionara, pero eso no quita que las películas no me fliparan. Habiendo visto suyas solo estas dos, todo hay que decirlo. Me refiero solo a estos dos títulos.

Me gusta The faculty, de Robert Rodríguez. Ahora simplemente me gusta, pero en mi pre adolescencia estuve muy obsesionada con esta película, porque Josh Hartnett fue mi amor en esa época, y en esta película especialmente. Hoy en día, me sigo sabiendo diálogos y me sigue pareciendo entretenida.

El caballero oscuro me parece floja, y no me gusta el Joker de Heath Ledger. Algún día haré entrada sobre esto, y cometeré un crimen, imagino. No me parece mala película, pero sí flojilla. Me gustaron cosas, pero otras nada.

La fuente de la vida me parece preciosa.

Origen me gustó como película entretenida, pero la considero de todo menos super inteligente y mega profunda.

No soporto Drácula, de Coppola. No soportarla es poco. De verdad. ¿Y la historia de amor? ¿Pero qué coño es esto de que Drácula en realidad sea un romanticón que busca a su amada? Por favor, qué ñoñería. Nada, que no. Me parece todo tan cutre como las canas falsas de Keanu Reeves.

Titanic me gusta mucho a partir de cuando empieza a hundirse el barco. La vieja tirando el collar es una imagen que me persigue en mis peores pesadillas. Antes del hundimiento, pues algún momento. Pero lo siento, no me puede interesar una historia de amor entre niña rica y niño pobre, en la que lo mejor que tiene que enseñarle el pobre a la rica es cómo escupir cerdamente. Si fuera más corta y fuera directamente al grano, me gustaría bastante más. Aún así, no me parece mala película.

Y hasta aquí, ya pensaré más y haré otra parte. Es lo que me dio tiempo a escribir en un hueco entre clases -y en la misma clase. Así es mi vida ahora, con mucho tiempo libre, sí-.





lunes, 30 de enero de 2012

Desmontando a los bastardos: Parte IV

¡Increíble! ¡Pero si estoy actualizando! Yay. Pues eh, tengo excusa otra vez. Estaba de exámenes(+ trabajos + prácticas), y claro... que me apetecía actualizar y todo, si tengo varias entradas pensadas y películas acumuladas para comentar.
Toma, y encima vuelvo con los bastardos (la volví a ver no hace mucho que la pillé por la TV, fue mi segunda película de este año, y ay, cada día me gusta más esta puñetera película), algún día acabaré de desmontarlos, lo sé. Ya solo me queda un capítulo más. Por supuesto, esto contiene spoilers a punta pala, si no has visto la peli, no seas idiota: vete a verla, y luego, coméntame en el blog.

Capítulo 4: Operación Kino

Este capítulo fue el que menos me gustó de la película la primera vez que la vi. Luego me ha gustado más, y he acabado rendida. Aunque en realidad, creo que sería el último que escogería como favorito. Pero eso no quita que sea muy amor.

En este capítulo, Tarantino vuelve a demostrar que eso de crear tensión se le da bien. En el primero, lo hacía con Hans Landa. Una escena aparentemente calmada, de diálogo, pero que te hacía sentir que todo iba a torcerse. En esta sucede algo parecido. Aunque bueno, antes hay una escena en la que Tarantino se dedica a hablar del cine alemán de la época. Referencias, y más referencias. Es lo que es Tarantino.

En esta ocasión no es la presencia de Christoph Waltz la que genera inquietud habrá una reunión de parte de los bastardos con una famosa actriz alemana (Diane Kruger), que actúa de infiltrada y espía. Necesitan planear su llegada al estreno de la película de Goebbels, al que acudirá el mismísimo Hitler. Total, que se juntan en una taberna de mala muerte que siempre está vacía....pero esa noche no. Ya avisa Tarantino de que la cosa puede acabar mal antes de que ellos entren en la taberna: dicen que es un sótano, y que ese es el peor sitio para pelear si se arma el lío.



Hay un grupo de soldados alemanes celebrando el nacimiento del hijo de uno de ellos. Los bastardos llevan uniforme, pero claro, puede ser bastante
peligroso: ¿y si los pillaran? Desde el momento en que Tarantino pone ahí a los nazis, ya sabes que te la está liando. Que se puede ir todo al garete en cualquier momento, y que lo raro es que no se fuera. Pero claro, no es solo eso. No son cinco minutos de escena predecible y ya. La escena, de hecho, es bastante larga.

Y ahí está la gracia de la tensión de la escena. Desde que empieza, sabes que algo va mal, que algo irá mal, pero Tarantino se recrea en alargar la tensión y, el desenlace no llega pront
o. En lugar de eso, vemos como los bastardos intentan desenvolverse lo mejor que pueden con la ayuda del personaje de Diane Kruger, que lo lleva todo con más naturalidad. Guapísima, simpatiquísima y elegantísima ella. Muy amor. Bueno, el grupo de soldados resulta que está bastante bebido, y que no molestan demasiado a los bastardos. ¿Quizá haya esperanza de que salga bien?

Pero entonces, se une otro soldado nazi, que había estado oculto, con pinta de cabrón y que no está bebido. Y ahí dices: ya está, la hemos liado. De hecho, empieza sospechando de los acentos y duda de la procedencia de los bastardos. Tarantino te convence que de esa no salen ni de coña...pero, la situación parece reso

lverse. Aunque aún crees que el nazi desconfía. Y para co
lmo, se une a ellos. Y se ponen a beber y a jugar. Y ahí vienen las conversaciones cordiales y triviales que llevan dándose lugar toda la escena, la sonrisa de Diane Kruger que logra aliviar tensiones, y las caras de circunstancia de los bastardos, que lo están pasando peor que el espectador preguntándose qué coño pasará. Vale, sabes que no puede salir bien...pero, ¿y sinsas que puede que se acaben librando.tienen suerte? Es lo que tiene alargar tanto la escena, que ya hasta pie

Y de hecho, eso parece hasta que por un detalle que el espectador no puede percibir, el nazi vuelve a poner más cara de hijo puta, y les asegura que les ha pillado. Yo pensé: lo debe de saber todo el rato, solo estaba fingiendo para asegurarse.
Pero no es tan sencillo, aunque no lo sabremos hasta después. Total, hasta que llega este momento, habrán pasado unos 15 minutos. 15 minutos que se pasan rapidísimo. Y es que, aunque sepas como acaba la escena, cuando vuelves a ver la película, la escena te sigue atrapando, y cuando te das cuenta, ya está la liada montada.


En fin, y una vez liada piensas: ¿y ahora qué? Pues ahora un bastardo decide morir con estilo y antes apurar su whisky. Claro que sí. Y luego...pues un intercambio de tiros dónde más duele, y un tiroteo liado en todo el bar con todos implicados. Hasta el dueño. Todo pasa muy rápido, y vemos que solo queda en pie el nazi que había sido padre. Coño, aún queda un capítulo de película, y ya han muerto unos cuantos bastardos. Llega la reconfortante voz de Brad Pitt, que yo es escucharlo con ese acento y ya muero del amor, y descubrimos que el personaje de Diane Kruger ha sobrevivido.

En fin, todo esto nos lleva a una escena en la que Diane Kruger se pregunta cómo narices va a ir al estreno con la pierna escayolada -le han disparado-, y con Brad Pitt, el Oso Judío y otro bastardo ofreciéndose como los acompañantes italianos. Una frase que resuma el percal: Brad Pitt diciendo que el último bastardo acompañante es el tercero que mejor habla italiano, a lo que el bastardo dice: no hablo italiano, y Aldo Raine (Brad Pitt) confirma: "lo que yo decía, el tercero que mejor lo habla". Si con las muertes del bar, la incorporación de los "italianos", y el plan de Shosanna de quemar el cine no fuera suficiente para esperar el final ansiosamente -y de paso, presentir que puede liarse otra vez muy parda-, vemos a Hans Landa yendo a la taberna...de la que recoge un zapato y el autógrafo de la actriz alemana. Cuando Hans Landa aparece, sabemos que algo va a pasar. Y si encima, encuentra pruebas... sálvese quien pueda.
Y con esto, solo queda la traca final, capítulo que amo tanto que hasta me dan ganas de no tardar un mes en actualizar para hablar de él.

Ah, y a todo esto, ¿por qué los descubren? Porque un bastardo, al pedir tres whiskeys, levantó tres dedos que nunca levantaría un alemán al pedirlo. Pues a pesar de lo mal que pintaba todo, al final fue un simple detalle el que costó que todo se estropeara.

sábado, 7 de enero de 2012

El cine del 2011

Bueno, yo que me fui a pasar fuera el fin de año, y más días, me quería dejar preparada la entrada resumen del 2011 para publicarla el día 31...como supondréis, pues no lo hice. Pero más vale tarde que nunca. Ah, y antes de ponerme a ello, feliz año 2012.

El año pasado vi 172 películas. Este año, en total, 192, pero si le quito las que ya había visto, y dejamos solo las que vi por primera vez...pues me quedo igual que el año pasado. Que oye, es un buen número, pero teniendo en cuenta de que mi lista de pendientes ya cruzó la frontera de las 900...a este ritmo, pues como que no avanzo mucho. Leyendo mi resumen del año pasado, mi propósito era haber visto en el 2011, 200 pelis. Pues nada. Si es que traiciono mucho mi palabra.

La primera película que vi en el año 2011 fue Pulp Fiction, y la primera que vi por primera vez, Charada. O sea, que empecé el año de puta madre. Y la última película que vi este pasado año, el día 31 además, fue El rey león. No en el cine, en casita y en inmejorable compañía, que es como mejor veo yo las películas. Una de mis favoritas de Disney, me sigo sabiendo los diálogos y mi amor platónico por Timón sigue ahí. Ea.


Ahora, vayamos con los estrenos del año 2011. Creo que he visto más películas actuales que las que vi el año pasado, me puse más las pilas... Mis películas favoritas de este año serían: Enredados (se convirtió en una de mis favoritas de Disney, la amo de principio a fin), Midnight in Paris (y luego dirán que Woody Allen ya no hace nada bueno, es tan mágica), Harry Potter y las reliquias de la muerte Parte II (la disfruté en el cine como una enana, me lo pasé genial), El arte de pasar de todo (ya hablaré de ella, ya...esas películas sencillas que te conquistan el alma), Cisne negro (para mí, brutal, en todo el buen sentido de la palabra) y Un Dios Salvaje (justo la vi hoy, y me pareció tremenda).


Otras películas que también me gustaron fueron Super 8, Kung Fu Panda 2, Sucker Punch (sí, pertenezco a ese 10% que le gustó mucho esta película que el resto no soporta), Happythankyoumoreplease, o Cowboys & Aliens (no me decepcionó como a otros, no me esperaba otra cosa, y a mí es que ver a Harrison Ford ya me tira). Con la segunda parte de Resacón en Las Vegas me reí (tampoco entiendo mucho que la gente se quejara de que era como la primera...no sé, si la fórmula fue lo que funcionó, yo no me esperaba que la cambiaran. Me divertí, me pareció peor que la primera, pero me hizo pasar un buen rato, qué más quiero de una película así), y Cómo acabar con tu jefe también me divirtió mucho. Attack the block me pareció muy entretenida.

Y otra cosas para destacar...pues La piel que habito me dejó sensaciones muy extrañas, porque tiene cosas que me gustaron, y otras que me parecieron muy malas. Y Amor y otras drogas que se supone que es la típica comedia romántica y blabla, que ahora están de moda de: empezamos con sexo solo, pero nos enamoraremos...y con momentos típicos románticos americanos...pues me gustó bastante. Sobre todo por Anne Hathaway. Me pareció la típica peli, pero a la vez distinta. No sé, igual tenía el día tonto, pero oye, me convenció. Melancolía, a pesar de que no llegó a fliparme, solo me gustó, se me ha quedado ahí clavadita.

Películas que no me gustaron del año 2011: El árbol de la vida, Restless, Los chicos están bien, y Winter's Bone. Y creo que ya. He tenido suerte y he esquivado las malas películas.

De los estrenos del 2011, pues me quedan aún por ver, que ya veré. Pero me hubiera gustado poder incluir en este resumen otras películas que tengo muchas ganas de ver, como The Artist, Drive, Tintín, Paul (por la pareja Simon Pegg-Nick Frost...justo me la pusieron en el bus de vuelta de mi viaje, pero estaba tan cansada, que me la dormí entera, salvo el princpio y el final -viva yo-), Un método peligroso, Primos, Rango, Beginners, 13 asesinos, Más allá de la vida, Green Hornet, Red, Eva, No habrá paz para los malvados, X-MEN Primera Generación, Never let me go y El origen del planeta de los simios.

Y de las películas no estrenadas en este año... Pues a ver, de mi año cinéfilo destacaría que lo empecé viendo bastante cine koreano y me consolidé en amar este tipo de cine; vi algunos clásicos más, pero aún me siguen quedando muchos. Volví a ver, tras mil años después, Cinema Paradiso, de la que solo recordaba que me había gustado, y me emocionó muchísimo. Por fin vi algo de Ed Wood, y me da penita el hombre, me cae bien. Y no sé, hay muchas que me han tocado, pero estoy mirando la lista, y entre tantas, es difícil elegir. Pero me alegro de que, otro año más, he descubierto nuevas cosas por mí misma, otras gracias a otros, que voy tachando de mi lista películas que llevan mucho tiempo ahí, y voy añadiendo otras. Así, pues a ver qué tal el año 2012. El año empezó de la mejor manera posible, y cinéfilamente también ha empezado muy bien. Así que, a ver qué tal se da. Mi único propósito es abandonar menos este blog. Que aunque lo descuide, yo le quiero mucho. Y le necesito. Que seguiré sin tener ni idea de cine, pero yo cada vez tengo más necesidad de contar lo que siento con respecto a las películas, aunque mi opnión no valga mucho.

Gracias por leerme este año 2011 : )

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Películas: Mary and Max

Cuando salió esta película (en el año 2009), no recuerdo cómo, llegué hasta ella y leí en Filmaffinity. La animación ya me suele tirar mucho, y al ver las críticas, no sé por qué, supe que me iba a gustar. Que iba a ser una película que iba a llegarme. Tampoco sabía muy bien de qué iba ni nada, pero no sé, tenía esa sensación. Desde entonces quería verla, y tampoco sé por qué, no lo hice hasta hace poco.

No me equivoqué al pensar que me iba a llegar. Sencillamente, Mary and Max es una película hecha con el alma, y que toca la tuya. Es pura ternura, aunque al mismo tiempo, hay mucha crueldad, mucho dolor, muchos miedos en ella. Es muchísimo más humana que muchas protagonizadas por actores de carne y hueso. Claro que la animación no es un obstáculo para esa humanidad, pero aún hay gente que se cree que sí y que huye de ella. Ellos se lo pierden.

Cuenta la historia de una niña, que vive en un entorno familiar muy complicado, y cuya vida no es muy fácil. Por casualidad, empieza a mantener contacto por correspondencia con Max, un hombre -creo recordar que de unos 40 años-, que vive en Nueva York, y que tiene un síndrome que lo hace diferente -y no quiero que diferente se entienda como algo malo, claro-. Está contada de una manera muy original: creo que no había ni un diálogo, y todo son voces en off: del narrador, y las voces de Mary y Max en las cartas que se escriben. A pesar de esto, en ningún momento se hace pesada o aburre. Y qué decir de la animación, todo hecho con plastilina...una auténtica pasada.


Mary and Max nos recuerda lo afortunados que somos, y lo desafortunados que son otros. Lo afortunados que somos por tener a alguien cerca, a alguien con quien hablar o quien compartir momentos de nuestras vidas. Y nos recuerda lo difícil que es la vida para otras personas, lo durísima que es la soledad, y cómo la sociedad trata mal y margina a ciertas personas que no lo merecen. Que quizá merezcan mucho más cariño que otros que sí lo reciben. Que nos encanta etiquetar a la gente, y apartarla si se salen de lo común; y como ellos sufren por ello. Una frase del narrador sobre el personaje de Max lo resume a la perfección: "Y él no podía entender por qué era visto como el raro, mientras al resto se les considera normales". La normalidad, ¿qué es? Desde cada perspectiva, la normalidad es una cosa distinta.

Esta película nos recuerda también que todos somos iguales. Que todos sufrimos y todos deseamos lo mismo: todos queremos tener un amigo, o alguien con quién hablar, no estar solos. Todos tenemos nuestros sueños, y todos sufrimos si no se cumplen, y somos felices si llegan a hacerse realidad. Todos tenemos nuestros gustos, nuestras formas de organizar nuestra vida, y de vivirla. Todos sufrimos con nuestros fracasos, con la soledad, cuando otros nos hieren, cuando la vida se nos complica. Y todos encontramos un refugio en esa persona que siempre está ahí. La necesitamos. La gente y las cosas van pasando, pero siempre habrá alguien que esté ahí, que a lo largo de nuestra vida, aunque otras cosas las vayamos perdiendo, perdura. Si tenemos la suerte de tener ese alguien. Y nos regala una de las amistades más preciosas que he visto yo en el cine.

Y de paso, nos pega un palo. Nos pega un palo y nos hace sentir mal porque Mary y Max, son ese tipo de personas a las que normalmente, marginamos o no hacemos caso. Incluso, se les trata mal.

Y al final de la película, no pude evitar llorar. No pude evitar emocionarme, y darme cuenta de que había visto una película única, especial. Dura, triste, pero al mismo tiempo, preciosísima. Porque la vida es dura, pero tiene cosas muy bonitas por las que merece la pena seguir adelante.

Vedla ya si aún no lo habéis hecho, de verdad.

martes, 20 de diciembre de 2011

El rincón coreano: Lo confieso, yo lloré con...

A los coreanos les gusta mucho el drama. Pero mucho. Se montan unos dramones tremendos así como quien no quiere la cosa. A veces, todo acaba bien, y otras, pues los odias porque todo es muy triste. Aunque tienen la habilidad de hacer que hasta lo más triste, sea bonito. No es simplemente tristeza, te deja esa sensación de: qué triste...pero qué película más bonita acabo de ver.

Claro, que también depende de cómo conectes con este tipo de cine. Yo voy camino de convertirme en una friki del cine coreano, y soy consciente de que películas que yo adoro, a otros pueden ni gustarles o gustarles menos. Si encima, esas películas buscan el drama, pues si esa película no te llega, lo verás todo demasiado artificial quizá. Porque muchas veces nos quejamos de qué tal película busca la lágrima fácil. A mí no me molesta saber que hay películas hechas para llorar: las hay para reír también. Lo que me molesta es cuando noto que todo está forzado, ya que la historia en realidad no es triste ni funciona. Supongo que de eso depende cuando lloras o ríes en una película: que lo que se cuenta, te llegue de verdad. Y todo eso es muy subjetivo.

Ya hice una lista de películas que me hacían llorar, que debo ampliar algún día. Y como me gusta más el dorama que a los coreanos, y a ellos les chifla, me pareció buena idea hacer una lista de películas coreanas que me hicieron llorar. Que dentro de un tiempo, seguro que son más. Ahí van:

Soy un cyborg: ya incluí mis razones en la anterior lista, así que no voy a repetirlas.

Oldboy: No sé cuánta gente llorará con esta película, pero yo tras verla varias veces, hay un punto en el que se me acaba escapando un par de lágrimas. Me parece tristísimo, y todo adornado con esa música, el dolor de un personaje, su actuación... No voy a explicar cómo es la escena, porque aparece hacia el final. Pero para el que la haya visto: el momento del puente. Espero que ya sepáis de lo que hablo.

Maundy Thursday: Si no lloras con esta película, o al menos no lo pasas un poquito mal, es que no tienes corazón. Una historia de amor muy muy peculiar, especial y distinta. Y unos hechos que hacen que en algún momento, la película sea triste e incluso dura -muuuy dura-. Muy muy recomendable, pero lo váis a pasar mal. Pero de verdad, merece la pena.

Daisy: Doramón, doramón. Película de un triángulo amoroso, en el que las cosas son muy complicadas. Cosas que se sienten y que no se dicen, otros que fingen ser quiénes no son... La verdad es que a mí hay ciertas cosas de la película que me parecen muy tiernas, al final acabé interesada y poniéndome nerviosa por la situación del triángulo. Jun Ji-Hyun (My Sassy Girl), la protagonista, está tremenda. Es una gozada ver a esa mujer actuar, y enamora. Y bueno, todo se va liando, y hay muchas situaciones de drama absoluto. También aparece Woo Sung-Jun, chico protagonista de la siguiente de la lista.A moment to remember: No busquéis el argumento, que os spoilearéis vivos. ¿Razones para verla? Pues a ver, otra historia de amor, que a mí tampoco me parece típica. Tiene algo que la hace distinta, no es lo de siempre. Y luego, la película tiene un giro que la cambia por completo -en Filmaffinity está explicado en la Sinopsis ese giro...-, e introduce el drama. Por desgracia, conozco de cerca lo que se cuenta en esta película, y para mí está contado perfectamente. Por eso quizá también me impliqué más, y la sufrí y lloré más. Porque lloré una barbaridad no, lo siguiente.

Windstruck: Del director de My Sassy Girl, con la misma protagonista (todavía pondré más películas en las que sale ella...maldita, siempre me hace sufrir). Bueno, ooootra historia de amor, con otro giro que cambiará la película. Los coreanos son muy de eso, nunca sabes por dónde te la van a clavar ni de qué manera. Una de las películas más tristes que he visto en mi vida, creo que con la que más he llorado. Tiene escenas tan sumamente tristes y desgarradoras...Me dejó hecha una mierda, pero me pareció preciosa, pese a todo. Bastante importante que conectes con la historia y te llegue todo, aunque permanecer frío ante determinados momentos...me parece demasiado complicado. Y gran culpa la tiene ella, Jun Ji-hyun. Madre mía, qué pedazo de actuación se marca.

Il Mare: por seguir con las de Jun Ji-Hyun. ¿Os suena La casa del lago, de Sandra Bullock y Keanu Reeves? Pues esta es la original. Si tenéis curiosidad, adelante. A mí me pareció muy amor, no sé, me gustó. Tampoco es una historia de amor convencional, es una de las cosas que me gusta de los coreanos, y de los asiáticos. No te cuentan la típica pastelada en la que se dicen las pasteladas de siempre. Puede que no haya ni un solo beso en la película, basan en demostrar el amor mediante otras cosas mucho más sutiles y reales. Yo creo que esta acierta en eso, y en describir la soledad, y cómo vas necesitando a otra persona.

El hombre que fue Superman: Aquí también sale ella, pero ella no es la película. La película es el chico protagonista, un hombre que se cree que es Superman. A mí me pareció una historia que despertaba mucha ternura, más que nada por él. Majísimo. No sé, me pareció que él tenía mucha alma y era demasiado encantador como para no emocionarme en determinados puntos.

My sassy girl: Obvio. Una de mis películas sobre el amor más favoritas del mundo mundial. Lloro porque es preciosa. Mi crítica aquí. Y ya la última en la que sale Jun Ji-hyun.

Welcome to Dongmakgol: Una de las películas más preciosas que he visto en mi vida. En medio de la guerra de Corea, soldados surcoreanos y norcoreanos, y un soldado americano, acaban en una aldea, que vive aislada y no sabe nada acerca de las guerras, ni las armas. Una historia sobre lo absurdo del odio, de las guerras; una historia sobre la bondad humana, la esperanza, la inocencia, el sacrificio. Esta película la deberiáis ver todos ya.


Y creo que hasta aquí. Pero nos preocupéis (no sé a quién le hablo, porque realmente no sé a cuántos les interesa la sección de cine koreano realmente, y si alguien va a hacer realmente caso de mis recomendaciones...pero da igual), que tengo más almacenadas y pendientes y seguro que lloro y lloro. Soy una blanda, en realidad.

jueves, 15 de diciembre de 2011

BSO/Momentos: Easy Rider

Que mañana es viernes ya, y viene un fin de semana en el que me espera darme cuenta que tengo bastantes trabajos por hacer. Y tengo sueño. Pero no impooorta, porque mañana es viernes.

Y a pesar del cansancio y de que me espera trabajo el finde también, no importa, siento algo de energía y todo. Que vete a saber por qué me ha hecho acordarme de que tenía que actualizar el blog, y se me vino a la cabeza este momento/canción. Porque Born to be wild es muy grande.

Y la canción me da un poquito más energía, o al menos, más optimismo y ganas. Y si la canción ya es buen chute por sí sola, pues si se acompaña con las imágenes del principio de Easy Rider mejor. Porque, ¿se puede definir mejor el espíritu de una película y de unos personajes con algo tan simple como son estos tres minutos? No sé, pero está claro que para esta película y para estos personajes, esta introducción, con esta canción, es la hostia.

Que no me gustan las motos, y me dan ganas de subirme a una y olvidarme del mundo. Born to be wild, y algunos nacidos para ser completamente libres, aunque la sociedad se empeñe en lo contrario y desaprobe las formas de vida de otros. Pero a quién le importa.

Antes que nada, he de reconocer que se me haría complicado definir por qué me gustó Easy Rider. No sé por qué, pero me costaría. No sé, es una película que las ves, te dejas guiar y cuando te has dado cuenta, ha terminado. Y que algunas imágenes se te han quedado en la cabeza. Como esta.



Feliz inicio de fin de semana.